{"id":325,"date":"2018-05-21T16:22:55","date_gmt":"2018-05-21T16:22:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.poesiadebettinarocha.com\/?page_id=325"},"modified":"2021-09-02T00:40:39","modified_gmt":"2021-09-02T00:40:39","slug":"__trashed","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.poesiadebettinarocha.com.ar\/?page_id=325","title":{"rendered":"La huida de Argentina"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n<h3 style=\"text-align: left;\">&nbsp;1&nbsp; &nbsp;<\/h3>\n<h3>Me voy de ciudad Atl\u00e1ntica<\/h3>\n<p>Melian enfrent\u00f3 al hombre que recibir\u00eda su tarjeta de acompa\u00f1ante, el la dej\u00f3 caer por el buz\u00f3n, el brazo mec\u00e1nico de la barrera se levant\u00f3 y ella sigui\u00f3 hacia adentro del sal\u00f3n de reuniones donde festejaban el ingreso de estudiantes a la universidad de ciudad Atl\u00e1ntica. Vio en una de las paredes la proyecci\u00f3n de la fachada de la universidad acercando las aulas de los 4 pisos rodeados de parque, mostranto la leyenda \u00abla Universidad Atl\u00e1ntica te espera\u00bb. Melian dej\u00f3 atr\u00e1s el brazo de la barrera y mir\u00f3 hacia las caras de los chicos buscando a los compa\u00f1eros de Jazmin. Romano y Dalia, que se quedaban &nbsp;a dormir en casa con Jazmin, y a Nari, Marcelo y Tiano, con quienes se conoc\u00eda desde ni\u00f1a. No estaban en el sal\u00f3n. Ellos estaban en los banco de la terraza, Melian cruz\u00f3 la galer\u00eda y hubo un encuentro entre sus miradas, Nari la tom\u00f3 de la mano, para sentarla al lado de ella, Romano se llev\u00f3 las jarras vac\u00edas saliendo del grupo entre los bancos y la mesa. Maecelo estaba hablando de c\u00f3mo se marcaban unas rayas en &nbsp;su camisa al tensionarse distintas partes de su cuerpo.<\/p>\n<p>-me tensiono y se desarregla mi ropa, me sucedi\u00f3 en clase, y ac\u00e1 en la fiesta<\/p>\n<p>-ac\u00e1 nos divertimos, sin exigencias \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda tensionarte?<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1<\/p>\n<hr>\n<p>Dalia se aproxim\u00f3 en el banco, Marcelo, torci\u00f3 la cara hacia abajo, sus &nbsp;cejas rectas marcaron esta inclinaci\u00f3n con las orejas por arriba de los ojos y la nariz \u00abno s\u00e9&#8230;\u00bb \u00ab\u00bften\u00e9s miedo a las multitudes?\u00bb,\u00bbno s\u00e9 \u00bfmiedo?&#8230;\u00bb Se abrazaron un poco. Romano regres\u00f3 a la terraza con una jarra en cada mano y un vaso colgando de un asa, se sent\u00f3 en el banco con Nari y Melian que conversaban.<\/p>\n<p>-&#8230;entonces c\u00f3mo re\u00eda y compart\u00eda su sue\u00f1o de tener \u00e9xito como&nbsp; pap\u00e1, un profesional conocido en todas las capitales, y c\u00f3mo re\u00eda si solo hablaba de viajar lista para vivir el momento, me dice lo libre que es&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00bfC.omo ser\u00e1 eso? Ayer Dalia pas\u00f3 a contarme \u00abJazmin se va de ciudad Atl\u00e1ntica, me abraz\u00f3 y todav\u00eda pienso en que no vuelvo a verla\u00bb&nbsp;<\/p>\n<p>Romano&nbsp; serv\u00eda los vasos volcando&nbsp; bebida fresca, junto con Tiano levantaron sus bebidas&nbsp; y&nbsp; escaparon de la charla melanc\u00f3lica para el dance.<\/p>\n<p>-Llevo un a\u00f1o en la universidad, llevar\u00e1 a\u00f1os de capacitaci\u00f3n mi carrera, este tramo de mi vida no est\u00e1 predeterminado..<\/p>\n<p>-Vos sos libre en las decisiones, eleg\u00eds una especialidad, dej\u00e1s de Buenas las otras&#8230;<\/p>\n<p>-&#8230;y Jazmin quiso decirnos que todas las responsabilidades del hogar le pesaban.<\/p>\n<p>Dalia mir\u00f3 el horizonte de la noche sobre el mar, la luz en la terraza marc\u00f3 las sombras en su cara volvi\u00e9ndose hasta Melian que hablaba,<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2<\/p>\n<hr>\n<p>tan parecida en la voz y el aspecto a su hermana Jazmin, de una relaci\u00f3n pasada. \u00abNosotros &nbsp;estabamos &nbsp;bien,&nbsp; pero discutimos un d\u00eda porque una vez yo quise ir al bar y \u00e9l quiso quedarse en casa o porque yo quer\u00eda ir a la playa y \u00e9l no, adem\u00e1s de que empezaba a parecer un noviazgo\u00bb. Nari habl\u00f3 muy r\u00e1pido, algo as\u00ed como qui\u00e9n puede enterarse de que la ilusi\u00f3n que nos encandila puede ser falsa sin experimentarla, y Melian palme\u00f3 su muslo solo para aseverar su razonamiento. Dalia variaba en peque\u00f1os \u00e1ngulos su cara apuntando los cambios coherentes de una conducta inspirada por las emociones afectivas. \u00abest\u00e1 bien cuidarse de que te dominen o de dominar a otro, son sentimientos, no habr\u00eda que truncarlos\u00bb<\/p>\n<p>Romano busc\u00f3 un poco de aire afuera del sal\u00f3n, tranquiliz\u00e1ndose de la trepidaci\u00f3n del baile, Nari y ella pasaron a su lado, iban para el sal\u00f3n, Nari se qued\u00f3 bailando entre la gente y ella sali\u00f3 hacia el estacionamiento, un chico y una chica hicieron levantar la barrera que baj\u00f3 detr\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>El conductor del auto desacelero, lo que despert\u00f3 a Jazmin, estirada en lo asientos de atr\u00e1s. Entr\u00f3 a la estac\u00f3n de ruta a mano &nbsp;derecha, dej\u00f3 a su mujer y a Jazmin en la playa frente al almac\u00e9n y bar, llev\u00f3 el auto a la carga de metano y camin\u00f3 acomodando su ropa. Ellas &nbsp;se serv\u00edan ensalada y un vaso de soda gigante. La inercia del viaje los captur\u00f3, guardaron las credenciales y un paquete de bizcochos en los bolsos para seguir la ruta. Jazmin ocup\u00f3 la butaca del acompa\u00f1ante, calz\u00e1ndose las gafas negras&nbsp; para mantener su vista al frente en medio del brillo encandilante del sol que bajaba la porci\u00f3n de tarde que quedaba delante de ellos. Reci\u00e9n puesto el sol, se las sac\u00f3 y las coloc\u00f3 en el estuche, su nariz mostraba un bajorrelieve\u00b4<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3<\/p>\n<hr>\n<p>rojo que fue borr\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Celine desvi\u00f3 el auto hacia el play\u00f3n de descanso, se cambi\u00f3 al lado y Jazmin arranc\u00f3. En &nbsp;la consola, la pantalla reprodujo un mensaje \u00abUsted est\u00e1 llegando a Ciudad Comunicaciones, constru\u00edda sobre un \u00e1rea de 128 km2, poblaci\u00f3n, 230.000 habitantes. Agenda para el viajero y servicios\u00bb, ellos se detendr\u00edan una ciudad m\u00e1s adelante, endonde Jazmin ten\u00eda decidido quedarse y conseguir un empleo<\/p>\n<p>-\u00bfConocen ciudad Comunicaciones?<\/p>\n<p>-Vine varias veces, vinimos Celine y yo el a\u00f1o pasado y &#8230;<\/p>\n<p>&#8211; mi amiga nos invit\u00f3 a su casa el mes pasado. El pr\u00f3ximo invierno nos visitar\u00e1 en Pueblo Sierra Oeste.<\/p>\n<p>-Yo conozco la ciudad porque mi padre tiene primos, hijos de la hermana de la madre, y acostumbraban verse, ven\u00edamos con \u00e9l. \u00a1jam\u00e1s me permitieron tirarme de la antena! \u00ab\u00a1quiero tirarme por el cable!\u00bb Pero solo era permitido a mayores de 14 a\u00f1os<\/p>\n<p>Ricky s\u00ed se hab\u00eda tirado por el cable. \u00abLa antena tiene 120 mts, el deslizador acelera m\u00e1s y m\u00e1s, la gu\u00eda se ensancha, vas frenando, el suelo est\u00e1 muy cerca, frena y el deslizador se hamaca parado. Mirando desde el suelo, la siguiente persona que est\u00e1 esperando el deslizador en lo alto de la antena, mide como la punta de mi me\u00f1ique\u00bb.<\/p>\n<p>Una mano empuj\u00f3 su rodilla, Celine la despert\u00f3. La consola reproduc\u00eda un audio, as\u00ed entendi\u00f3 que llegaban a ciudad Gobernador Aldo Garc\u00eda. Ricki detuvo el auto, y sac\u00f3 una mochila del ba\u00fal. Parados al lado del auto le ayud\u00f3 a ponerla en la espalda, \u00ab300 mts. por la entrada, el servicio de<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4<\/p>\n<hr>\n<p>comedor de la parada de autobuses abierto, a mano izquierda\u00bb. El entr\u00f3 al auto, Ricky y Celine siguieron la ruta a casa, ella coment\u00f3 \u00ab\u00a1 se la comer\u00e1n los lobos salvajes !\u00bb, la acelerada se trag\u00f3 el comentario.<\/p>\n<p>El horizonte despleg\u00f3 rosados, violaceos y celestes &nbsp;iluminando mucho m\u00e1s que los faroles el\u00e9ctricos. all\u00e1, a mano izquierda, el servicio a donde ella ir\u00eda, las casas de alrededor comenzaban a volcar olores por las ventanas, los portones autom\u00e1ticos se abr\u00edan y los autos avanzaban hacia la calle entre &nbsp; los chorros de riego autom\u00e1tico de los jardines. Ella sali\u00f3 del comedor para la Oficina Municipal, en una ciudad que no conoc\u00eda. Lo sabores del desayuno la hab\u00edan &nbsp;enfrentado a una pereza que debi\u00f3 vencer en la vereda de la Oficina Municipal. Un hombre barr\u00eda con un escobill\u00f3n adentro del edificio, sali\u00f3 con el ecobill\u00f3n a la vereda y salud\u00f3 a Jazmin.<\/p>\n<p>-Todav\u00eda falta media hora para que empiecen a atender, \u00bfquiere esperar adentro? Hay expendedora de caf\u00e9.<\/p>\n<p>La mochila pesaba en la espalda y el bolso peque\u00f1o ocupaba su brazo izquierdo, arribada a la ciudad de madrugada, aunque llevaba el mapa urbano que le hab\u00edan entregado en la Municipalidad, tuvo que decirle al chofer del microbus d\u00f3nde deb\u00eda bajar. Las gafas para el sol colgaban de su cuello, ella iba a la Residencia y Habitacione un domicilio que registr\u00f3 en la oficina municipal para contacto de un posible empleo. Ese lunes se tir\u00f3 en la cama todo el d\u00eda, el mapa como lectura, y acept\u00f3 las dos comidas del hotel sola, al mediod\u00eda, y, a la noche, junto a una docena de personas que la hicieron sentir bienvenida.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5<\/p>\n<hr>\n<p>Jazmin dejo el cuarto a las 9, meti\u00f3 algo en el est\u00f3mago y busc\u00f3 en la avenida el microbus hacia el paseo comercial c\u00e9ntrico. La Residencia era una casa de tres pisos ,&nbsp; con el comedor y sala para juegos en la planta baja. Ella hab\u00eda escuchado&nbsp; m\u00fasica de diferentes habitaciones en la noche y despert\u00f3 decididida a conocer la ciudad.<\/p>\n<p>Un gran supermercado era la \u00faltima construcci\u00f3n comercial a lo largo de diez cuadras de anuncios de marcas y productos en exhibici\u00f3n en escaparates, ese gran edificio terminaba el paseo y comenzaba el barrio Alto, un barrio de casas lujosas en una convergente frontera del campo y la ciudad. Ella compr\u00f3 una crema emulsionante y jab\u00f3n en la perfumer\u00eda, y pag\u00f3 con la transferencia de cr\u00e9ditos,.La espera en el mostrador le permiti\u00f3 a un recuerdo abarcar su atenci\u00f3n \u00ab\u0144o s\u00e9 porqu\u00e9 desaprovech\u00e1s la carrera universitaria, tus calificaciones son muy buenas y terminaste el ingreso. No pienses en tu familia y en lo ue te queremos pero evalu\u00e1 el esfuerzo que has puesto en tus estudios\u00bb. Guard\u00f3 la credencial en la cartera, tom\u00f3 el paquete que le entregaba la vendedora y retom\u00f3 la peatonal hacia la derecha, salteando&nbsp; al andar el recuerdo del di\u00e1logo con su padre y los preparativos del viaje con el matrimonio Doquis con la actual vivencia en Ciudad Gobernador Aldo Garc\u00eda y la necesidad de trabajar para seguir la vida de viajera.<\/p>\n<p>Ella supuso una tarde aburrida all\u00e1 en la Residencia. En la planta baja la recibieron un chico y una chica empleados &nbsp;de all\u00ed, el empuj\u00f3 la pantalla haciendo rotar el visor para que Jazmin pudiera verlo, \u00abhay una nota para vos en el comunicador\u00bb, apoy\u00f3 su credencial en el acr\u00edlico t\u00e9rmico y ley\u00f3 el<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 6<\/p>\n<hr>\n<p>mensaje, proven\u00eda del taller SITRO que ten\u00eda un puesto vacante, entrevista con sr. Hugo Conti y la hora de la misma, copi\u00f3 el domicilio y respondi\u00f3 al mensaje. La zona industrial era incomprensible, un zigzagueo de calles y pasajes hac\u00eda inutil el mapa, dos chicos que iban a su trabajo desde la residencia la guiar\u00edan hasta el taller.<\/p>\n<p>Por la ma\u00f1ana, dos horas antes de la entrevista, viajaba en el microbus.<\/p>\n<p>-\u00a1Hay quienes se extrav\u00edan y se presentan &nbsp;en otro lugar de trabajo!<\/p>\n<p>Ella gir\u00f3 la cabeza y \u00e9l inclin\u00f3 su torso hacia adelante<\/p>\n<p>-Escuch\u00e1, que nosotros bajamos ac\u00e1, y vos baj\u00e1s antes de que doble hacia la izquierda, son dos paradas m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Asomada a la primer bocacalle, avist\u00f3 el Taller Sitro como \u00e9l le hab\u00eda descripto. Vestida con una pollera a rayas blancas muy finas. camisa celeste suelta sobre la falda y zapatos acordonados, especul\u00f3 cu\u00e1nto tardar\u00eda en hallar el comedor que le hab\u00edan mencionado, restaba una hora y media para la entrevista con el sr. Conti. Alej\u00e1ndose dos cuadras, solo ve\u00eda portones y paredones, lo mismo en las otras dos, en la cuarta esquina not\u00f3 el cartel de&nbsp; Comedor Quintino, y consult\u00f3 si podr\u00eda esperar all\u00ed durante una hora, y aprovech\u00f3 para pedir caf\u00e9 y un paquete de galletitas.<\/p>\n<p>-Ocupe cualquier mesa, se\u00f1orita, este lugar se llena reci\u00e9n a las 11,30 h, el primer turno de almuerzos.<\/p>\n<p>El sal\u00f3n era grande,con varios ventanales&nbsp; protegidos del sol por toldos lisos blancos, y dispon\u00eda de mesas y sillas como para cien personas. El torneo de tenis de Brasil estaba siendo transmitido, los empleados guardaban silencio como si estuvieran en la cancha. El tablero mostraba el resultado parcial,<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7<\/p>\n<hr>\n<p>Argentina ten\u00eda ganado un set. Ella hab\u00eda visto a estos jugadores en la cancha, hab\u00eda observado los trucos que marcaban el estilo de los deportistas, llev\u00f3 su taza a una mesa y prest\u00f3 atenci\u00f3n a la transmisi\u00f3n que podr\u00eda ver en la t.v. de la residencia.<\/p>\n<p>\u00abTengo que conseguir el empleo\u00bb, se dijo en voz alta en las cuatro cuadras que camin\u00f3 al salir. El sr. Conti no la recibir\u00eda, su secretaria la gui\u00f3 por las instalaciones. Jazmin la escuchaba ,&#8230; cepillado seco y el soplete de aireLo comprimido en el \u00e1rea de limpieza , en el laboratorio pasaban las piezas de los motores que necesitaban calibraci\u00f3n, ella trabajar\u00eda en el engrasado y ensamble de las m\u00e1quinas. \u00abven\u00ed, Jazmin, acordaremos los turnos y firmaremos el contrato de compromiso para que empieces a trabajar el lunes\u00bb<\/p>\n<p>El lunes a las 7\u00b430 conoci\u00f3 a David, Teodoro y Doli,&nbsp; \u00abella ser\u00e1 quien engrase y arme las piezas en el ensamblado. Doli, vos pod\u00e9s ense\u00f1arle el vestuario\u00bb Marian, la secretaria le entreg\u00f3 a Jazmin una bolsa con delantal, casco y guantes.<\/p>\n<p>En la habitaci\u00f3n, tirada en la cama, en los d\u00edas con cielo celeste previos al verano lluvioso en ciudad Gobernador Aldo Garc\u00eda, la ropa de Jazmin escond\u00eda esta palidez que el sol a la ma\u00f1ana y a las 3 de la tarde coloreaba en la nuca y en los hombros, con la idea de quedarse en la ciudad 1 o 2 a\u00f1os , so\u00f1aba con las olas del Pac\u00edfico o recordaba los juegos en la rompiente remando en su canoa. El regreso del trabajo acoplaba a estas siestas, desembocando en el comedor o en la diversi\u00f3n de juegos de mesa o de video. Jazmin guardaba sus pensamientos, callaba sus ideas aventureras.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8<\/p>\n<hr>\n<p>En la sala de juego, n\u00fameros y dibujos en la pizarra comprend\u00eda a 4 jugadores pendientes de su turno en la partida. Mari y Jazmin luchaban en equipo contra los gorilas de la jungla, defendiendo la plantaci\u00f3n de bananas, las 2 jugadoras tomaron un respiro mientras los camiones recog\u00edan las bananas en la pantalla final, contentas por el pesaje que hab\u00edan conseguido. Afuera de la residencia dos chicos y dos chicas callejeaban en el anochecer sentados en la pared baja que divid\u00eda la vereda y el jard\u00edn. Las casas familiares rodeadas de \u00e1rboles frondosos se extend\u00edan dos cuadras desde la avenida y m\u00e1s de 10 cuadras pasando el hotel, la \u00fanica casa de 3 pisos, al otro d\u00eda, la puerta de vidrio del hotel se abri\u00f3 y Jazmin sali\u00f3 hacia la parada del microbus en la avenida, en el taller encontr\u00f3 una camioneta descargando un motor descompuesto, la gr\u00faa lo hab\u00eda colocado en el transportador y all\u00ed se qued\u00f3 hasta que Teo lo meti\u00f3 bajo el tinglado para analizar qu\u00e9 falla ten\u00eda.<\/p>\n<p>Ella se calz\u00f3 el casco, abroch\u00f3 el delantal y busc\u00f3 otro par de guantes para remplazar los que estaban agrietados. Apunt\u00f3 la contrapunta del bol\u00edgrafo al plano del motor hidr\u00e1ulico y&nbsp; demarc\u00f3&nbsp; la secci\u00f3n&nbsp; que iba &nbsp;a ensamblar, las piezas desarmadas hab\u00edan estado sumergidas en el limpiador, soplete\u00f3 con aire comprimido los residuos de cada una, y empez\u00f3 a sonreir, y una risita aguda se le escap\u00f3 en medio de la tarea. \u00abListo, lo armar\u00e9\u00bb, habl\u00f3 sola para componerse, pero la risa la sacud\u00eda.<\/p>\n<p>Doli pas\u00f3 sac\u00e1ndose el casco, vio desde la salida que Jazmin se sacud\u00eda de risa,<\/p>\n<p>-\u00a1Vamos! que es la hora de comer<\/p>\n<p>Hacia el comedor Doli caminaba escuch\u00e1ndola \u00ab&#8230;la expendedora de caf\u00e9 lo serv\u00eda muy caliente, com\u00fan o tibio, funcionaba as\u00ed apretando uno de esos<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9<\/p>\n<hr>\n<p>tres botones&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>-esta m\u00e1quina &#8230;\u00bfla hicieron en la escuela?<\/p>\n<p>-s\u00ed, la arm\u00e1bamos desde los circuitos, las tuber\u00edas, calentadores, el programa de la ventana lectora. Yo con dos coma\u00f1eros sumamos el detalle de m\u00e1xima y m\u00ednima temperatura. El profesor nos dijo que era \u00bb una idea horrible\u00bb, que \u00abel caf\u00e9 sale caf\u00e9\u00bb, que\u00bbtendr\u00edamos que haber sabido que el caf\u00e9 tibio era agua sin sabor y el otro era&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>-\u00a1enojad\u00edsimo por el caf\u00e9, cero total, al desguazadero!<\/p>\n<p>-\u00ab&#8230;un mont\u00f3n de vapor con un fondo caliente y negro\u00bb No le gust\u00f3, entre los tres tuvimos qe reformarla con sus correcciones&nbsp;<\/p>\n<p>-No, no le gust\u00f3, Las dos aflojaron a la risa. El bandejero volvi\u00f3 para servir a Doli y a Jazmin, despu\u00e9s de que hab\u00eda&nbsp; servido a Teo y David, sentados en la mesa con otros dos hombres antes que ellas. La conversaci\u00f3n otra vez se anim\u00f3 \u00abEl r\u00edo Niquelio tiene balnearios\u00bb le hab\u00edan contado a ella que ven\u00eda de otra ciudad, \u00aball\u00e1, para el este es m\u00e1s r\u00e1pido&#8230;\u00bb Muchas mesas mostraban&nbsp; tazas vac\u00edas enfrente a las sillas desordenadas, el gent\u00edo se descongregaba saliendo del sal\u00f3n, En fila detr\u00e1s de David, Teo y Doli y esquivando a las personas que entraban, ella capt\u00f3 que la miraban, la corriente permanente de aire del ventilador empujaba su pelo enrulado que le cosquille\u00f3 adentro de la oreja, se habr\u00eda corrido de all\u00ed, habr\u00eda seguido hacia la vereda, pero Doli hab\u00eda detenido la marcha girando un cuarto de vuelta, una chica la llamaba.<\/p>\n<p>-\u00a1eh, Doli! \u00bfc\u00f3mo te va?<\/p>\n<p>Jazmin captur\u00f3&nbsp; la silueta de la chica de pelo morocho&nbsp; sujeto que sobresal\u00eda<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10<\/p>\n<hr>\n<p>con ondas a contraluz.<\/p>\n<p>-\u00a1cu\u00e1nto tiempo sin encontrarnos! Muy, muy bien, tampoco te he visto por Las Quintas<\/p>\n<p>-me cambi\u00e9 a unas cuadras del viejo domicilio..\u00bfqui\u00e9n es la-rareza-de-otra-ciudad que te acompa\u00f1a?<\/p>\n<p>Jazmin encontr\u00f3 reflejado su pensamiento en el espejo de sus palabras<br>-Jazmin trabaja en el taller, estamos regresando.&nbsp;Nos veremos, pasar\u00e9 por tu casa.<\/p>\n<p>-dale, luego te paso la direcci\u00f3n<br>Teo mir\u00f3 a los dos lados para cruzar la calle y esper\u00f3 all\u00ed, en la esquina, no pasaban autos pero vio que las chicas se acercaban adonde estaba \u00e9l.<br>El taller Sitro ten\u00eda una recepci\u00f3n muy amplia. Marian escuch\u00f3 la chicharra anunciando el ingreso de los mec\u00e1nicos, acostumbrados a encontrarla en el camino del trabajo al comedor, la miraron, Teo&nbsp; not\u00f3 el cambio, <span style=\"font-size: inherit;\">\u00abhola, est\u00e1s ocupad\u00edsima y te olvidaste del almuerzo\u00bb<\/span><\/p>\n<p>-no me olvid\u00e9, \u00bfno notaste que entr\u00e9 m\u00e1s tarde?<\/p>\n<p>-\u00a1oh! Es cambio de temporada&#8230;<\/p>\n<p>-..tambi\u00e9n salgo m\u00e1s tarde, y almuerzo 13,30<\/p>\n<p>-por el cambio de temporada- el perfil de Teo apuntaba a Marian&nbsp; y se\u00f1al\u00f3 la pantalla que ella miraba.<\/p>\n<p>-por eso- el listado de aleaciones de Ofremineral era interminable-y estoy<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11<\/p>\n<hr>\n<p>ocupad\u00edsima. Necesitamos un metro cuadrado de aluminio y carbono de un espesor que no es com\u00fan.<br>Al momento de la salida, la recepci\u00f3n estaba vac\u00eda. Las chicas se saludaron con Teo y David que estaban bajo el tinglado esperando que pasaran a buscarlos.<\/p>\n<p>-\u00bfqu\u00e9 har\u00e1s este fin de semana?<\/p>\n<p>-eh, har\u00e1n un picnic nocturno en el parque municipal, con jarras y m\u00fasica, y juego de pelota, \u00bfvos qu\u00e9 har\u00e1s?<\/p>\n<p>-conoc\u00ed a un chico, iremos a alg\u00fan bar del centro, el s\u00e1bado<\/p>\n<p>-\u00a1muy bien!<\/p>\n<p>La l\u00ednea para Las Quintas pas\u00f3 antes que el microbus de Jazmin.<br>El picnc nocturno era tambi\u00e9n fiesta de despedida de algunos compa\u00f1eros que abandonaban sus tareas en la ciudad. La garra en el juego de pelota o bailar dejando en los giros el miedo a ese gran espacio oscuro, y tenderse, agotados, en el c\u00e9sped fresco y remontar el cansancio para bailar nuevamente o correr en un pique m\u00e1s, eran los rezos en la noche. Dispersos por la calle en el kil\u00f3metro y medio que llevaba a la avenida, los amigos se retiraban. Jazm\u00edn subi\u00f3 hasta su cuarto y volvi\u00f3 a salir para buscar un vaso de agua. se durmi\u00f3&nbsp; escuchando risas del cuarto de al lado y balbuce\u00f3, \u00abhay unos que siguen bailando&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Sentada en la cama, cruzada de brazos, la luz intensa del d\u00eda en el recuadro de la ventana le daba en&nbsp; la espalda, se cambi\u00f3 con una remera blanca y un pantal\u00f3n rojo, recogi\u00f3 con una hebilla el pelo que colg\u00f3 en una colita en la nuca. Era la cuarta semana que empezaba alejada de la costa mar\u00edtima, los d\u00edas largu\u00edsimos del verano&nbsp; lluvioso, la llanura verde que circunvalaba la<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;12<\/p>\n<hr>\n<p>ciudad y se perd\u00eda bajo el cielo con montes y hondonadas, le planteaba la necesidad de la protecci\u00f3n de remar durante horas en el mar. El desorden del cuarto resisti\u00f3 que desocupara la mochila en busca&nbsp; del pilot\u00edn, y, satisfecha porque en la mesa quedaba espacio para las revistas, colg\u00f3 todo lo otro del perchero de pared. La universidad no pudo atraparla, despegarse de la carrera d\u00e1ndole cuerpo al plan, al deseo, era un empuj\u00f3n ineludible para ocuparse de ella misma, de lo que quer\u00eda.<\/p>\n<p>Encontr\u00f3 a Doli en el taller, temprano, reci\u00e9n entraban. reconoci\u00f3 al saludarla una risita nerviosa, record\u00f3 su cita del s\u00e1bado y evit\u00f3 peguntanle c\u00f3mo estaba &#8211; se te ve muy bien- asinti\u00f3 con la misma risita callada, abroch\u00e1ndose el delantal. Jazmin revis\u00f3 el estante y retir\u00f3 guantes de tres pulgadas, los que hab\u00eda estado usando estaban al borde de la grieta. Concentrada en el brazo hidr\u00e1ulico del banco, levantaba unos rodillos enormes hasta sus correspondientes ejes y as\u00ed concluy\u00f3 el armado.&nbsp;<\/p>\n<p>Marian tra\u00eda puesto el casco para circular adentro del taller, se meti\u00f3 en el cuarto un minuto para hablar con Jazmin.<\/p>\n<p>-hoy podemos revisar el contrato para los pr\u00f3ximos 12 meses, el Sr. Conti quiere que continues<\/p>\n<p>&#8211; genial<\/p>\n<p>&#8211; despu\u00e9s de tu hora libre y antes de la m\u00eda, nos juntamos y lo vemos<\/p>\n<p>-muy bien<\/p>\n<p>Cort\u00f3 con la caminata de 4 cuadras los pormenores&nbsp; del almuerzo del lunes. Marian demorar\u00eda algo, muy poco. Ella desapareci\u00f3 detr\u00e1s de una puerta, levant\u00f3 la palanca y el agua corri\u00f3 por el lavatorio arrastrando la espuma<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13<\/p>\n<hr>\n<p>por sus manos, y fue hacia el escritorio con un&nbsp; vaso descartable de caf\u00e9.<\/p>\n<p>-listas, son pocos items, las obligaciones del sr. Conti: acreditaci\u00f3n del 1 al 5 de cada mes, licencia y seguro por enfermedad. Tus obligaciones: el turno de 7 horas de lunes a viernes \u00bfbien?<\/p>\n<p>&#8211; bien<\/p>\n<p>&#8211; dos items m\u00e1s: \u00bfqu\u00e9 disponibilidad ten\u00e9s para horas extras? opciones: media jornada, una jornada, 2 jornadas.<\/p>\n<p>&#8211; un jornada completa<\/p>\n<p>-\u00faltimo, opt\u00e1 por una de estas bonificaciones: alojamiento gratis en centros vacacionales, ahorro para la vivienda o suscripci\u00f3n trimestral a la loter\u00eda nacional argentina<\/p>\n<p>-la suscripci\u00f3n a la loter\u00eda<\/p>\n<p>Marian trastabill\u00f3 con el gesto, Jazm\u00edn crey\u00f3 elegir lo adecuado a su necesidad y defendi\u00f3 esto solidamente \u00abno me quedar\u00e9 a vivir en Cdad. Gobernador Aldo Garc\u00eda mucho m\u00e1s de 2 a\u00f1os, tengo planes para seguir viajando\u00bb<\/p>\n<p>-bien, me sorpendi\u00f3 algo. Este contrato dura un a\u00f1o a partir de hoy, la firma es al lado de la equis.<\/p>\n<p>El ruido de la gr\u00faa en el play\u00f3n daba cuenta de que los chicos descargaban la camioneta, en el lapso que la puerta estuvo abierta para que entrara Doli, oyeron las voces fuertes de uno a otro.<\/p>\n<p>-ten\u00e9s que saber, aumentaron los cr\u00e9ditos libres de 20 a 30&#8230; otra cosa, dame tu tarjeta credencial para los c\u00f3digos de seguro y de la suscripci\u00f3n de la loter\u00eda, se activar\u00e1n con la siguiente lectura.<\/p>\n<p>El descanso se acabar\u00eda enseguida, Jazmin revisaba con la mirada en direcci\u00f3n al pasillo y, agarrando la tarjeta que le devolv\u00eda, se levant\u00f3.<\/p>\n<p>Recogi\u00f3 el delantal y el casco que hab\u00eda dejado en el vestuario, Doli tambi\u00e9n, dando se\u00f1ales de haber puesto los pies en la tierra le pregunt\u00f3 si la hab\u00edan fijado por un a\u00f1o, \u00abs\u00ed, por un a\u00f1o\u00bb, separ\u00e1ndose de ella por el pasillo escuch\u00f3 \u00bb Muciel me dio su nueva direcci\u00f3n, dice que te lleve, nos&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;14<\/p>\n<hr>\n<p>invit\u00f3, dice que te lleve para que no te pierdas\u00bb \u00abaha, ir\u00e9\u00bb Doli no escuch\u00f3, pero al menos estaba dialogando.<\/p>\n<p>El trabajo y la paga eran muy trascendentes para ella, como descubrirse adulta con un ideal que entrelazaba su naturaleza aventurera con las obligaciones. Activ\u00f3 su status laboral con el pasaje, hab\u00edan hablado en el camino hasta la parada de &nbsp;c\u00f3mo llegar a la casa de Muciel, con lo brazos abiertos Doli le hab\u00eda mostrado el recorrido del bus a Las Quintas , dobl\u00e1ndolos para mostrarle las vueltas que daba. En la residencia pas\u00f3 a su habitaci\u00f3n. Un trote, esfuerzo final, y los pelda\u00f1os corrieron a su espalda, y sus hombros saltaron de escal\u00f3n en escal\u00f3n hasta el primer piso. Los toallones limpios&nbsp; sobre la cama le pusieron la iniciativa de ducharse, desabroch\u00f3 una sandalia, con la mano tante\u00f3 en el tobillo la hebilla y la solt\u00f3, en equilibrio sobre el otro pie desabroch\u00f3 la otra. Descalza, un pesta\u00f1eo suave barr\u00eda en los ojos la habitaci\u00f3n iluminada, su mirada reincidi\u00f3 en los toallones sobre la cama. Tal vez ma\u00f1ana se encontrar\u00eda con Muciel y Doli, tal vez el mi\u00e9rcoles, aprovechar\u00eda esta tarde para descontar de su salario regular cuanto no gastar\u00eda en esta ciudad, asign\u00e1ndolo a cr\u00e9ditos en el extranjero. Cambiada con un short y una camisa, tom\u00f3 lo lentes de sol. A favor del viento en una ciudad extra\u00f1a, afirmaba el lanzamiento de s\u00ed misma al viaje que hab\u00eda comenzado, que era dejar esta ciudad como hab\u00eda dejado Ciudad Atl\u00e1ntica. Lo raro de andar por la ciudad a esa hotra ahuz\u00f3 sus sentidos, desperez\u00e1ndola desde la suela de los zapatos hasta los secretos p\u00e1rpados que tapaban las gafas.<\/p>\n<p>S\u00ed, comenz\u00f3 a llover. Le hab\u00edan dicho en el hotel que se esperaba lluvia durante la noche: chaparrones repetidos lavaron techos y paredes,<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15<\/p>\n<hr>\n<p>cordones y esquinas, borrando los surcos de la tediosa inercia del trajin. Las casas gotearon por la ma\u00f1ana el testimonio del aguacero, Jazmin se levant\u00f3 de la mesa, desde el mostrador, la empleada de la residencia le hizo notar que una de sus zapatillas arrastraba los cordones sin atar.<\/p>\n<p>-\u00bfqu\u00e9 pasa? \u00bfest\u00e1s dormida? \u00a1ariba chica, el d\u00eda est\u00e1 soleado!<\/p>\n<p>-es eso, estoy dormida, me sacudir\u00e9 las s\u00e1banas<\/p>\n<p>El d\u00eda de trabajo termin\u00f3 y estaba de vuelta en la residencia, \u00abestuve pensando, te esperar\u00e9 en la parada porque vas a perderte\u00bb el mi\u00e9rcoles ir\u00edan a casa de Muciel \u00abest\u00e1 bien\u00bb, y en el relevo del turno del comedor&nbsp; le avisaron&nbsp; que ir\u00edan&nbsp; \u00abmuy bien, va a gustarte m\u00e1s que el departamentito del primer piso donde estuve viviendo\u00bb. Se sirvi\u00f3 una limonada que se puso a beber sentada en un sill\u00f3n del hall, entre los sorbos que daba, la ma\u00f1ana se borraba. Desordenadamente el cansancio f\u00edsico y el desvelo que le hab\u00eda grabado Muciel se juntaban en un sopor que bajaba sus p\u00e1rpados. La siesta fue un apartado descanso que el d\u00eda lunes hab\u00eda salteado, rotando el perfil sobre un hombro y sobre el otro, sali\u00f3 de su habitaci\u00f3n para la planta baja y en la sala de juegos se sent\u00f3 frente a la pantalla y gast\u00f3 su tiempo en mirar unos videos de cano\u00edsmo amateur. En la mesa, una bronca com\u00fan daba a entender en el di\u00e1logo de la cena de hoy cu\u00e1nto es de valioso para cada hombre y mujer que trabaja por un salario sentir que es el rey o la reina durante el d\u00eda libre. Y ella estaba de acuerdo en adherir a esa bronca que amenazaba a las nubes tormentosas con sus inundaciones y lluvias para que siguieran de largo el fin de semana, y dijo que ella pretend\u00eda ir al balneario todos los fines de semana.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 16<\/p>\n<hr>\n<p>-\u00a1Vamos!&nbsp;<\/p>\n<p>Jazmin volvi\u00f3 a la sala de juegos y pas\u00f3 del canal de deportes que hab\u00eda estado mirando a la agenda que publicaba el canal de la ciudad, era una grilla que brindaba informaci\u00f3n para distintas preferencias, eligi\u00f3 deportes, pas\u00f3 a recreo y camping de r\u00edo Niquelio, y no vio m\u00e1s de lo que ya hab\u00eda escuchado, si nadie hab\u00eda hablado de remo era porque en Cdad. Gobernador Aldo Garc\u00eda no se practica remo.<\/p>\n<p>En un punto de partida que solo le hab\u00eda servido de llegada, tom\u00f3 la l\u00ednea que ven\u00eda del centro comercial. La conduc\u00eda hacia el lado opuesto de la ciudad que ella conoc\u00eda. Las calles ajedrezadas y las veredas anchas desaparecieron. En un lapso corto la edificaci\u00f3n com\u00fan se completaba con cultivos que eran contenidos en parcelas bordeadas de \u00e1rboles frutales y ligustros podados. Las calles segu\u00edan despu\u00e9s de curvas caprichosas, Jazm\u00edn perdi\u00f3 la cuenta de cu\u00e1nto faltaba para bajar hasta ver, all\u00e1 adelante, a Doli en una esquina.&nbsp;<\/p>\n<p>-ves que va para all\u00e1, vos tom\u00e1s por ah\u00ed y la otra calle que corta es por la que pasa de vuelta-siguieron con la mirada el microbus que hab\u00eda vuelto a doblar.<\/p>\n<p>Ellas caminaron mientras manten\u00edan una charla en el lenguaje usado por los mec\u00e1nicos, muy com\u00fan para Jazmin que desde ni\u00f1a lo hab\u00eda mamado en su casa. Doli extendi\u00f3 un brazo e iba hablando de la producci\u00f3n de materia prima y le cont\u00f3 de la manufactura&nbsp; de la mezcla de jugos para jarra, cruz\u00f3 el antebrazo izquierdo por delante del pecho \u00bb yo vivo 3<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17<\/p>\n<hr>\n<p>cuadras para all\u00e1, quedan 4 cuadras y llegamos a casa de Muciel\u00bb<\/p>\n<p>-\u00a1ella est\u00e1 muy contenta de haberse mudado!<\/p>\n<p>-hubo unos meses, hace poco, antes de que tenga su empleo actual, en los que no la vi para nada. El a\u00f1o anterior, con su empleo anterior, nos ve\u00edamos cada ma\u00f1ana de la semana, pero ya estaba aburrida de ese trabajo&#8230;<\/p>\n<p>-bueno, una chica que busca diversi\u00f3n, yo le cai bien<\/p>\n<p>-\u00a1ja! \u00abalguien diferente en la ciudad de los campesinos\u00bb<\/p>\n<p>-\u00bfas\u00ed dijo?<\/p>\n<p>-s\u00ed<\/p>\n<p>-eso es porque soy de otra ciudad, en Cdad. Atl\u00e1ntica soy una chica com\u00fan<\/p>\n<p>-s\u00ed, por eso est\u00e1s aqu\u00ed en vez de quedarte en casa<\/p>\n<p>-\u00a1ehhh!<\/p>\n<p>Muciel met\u00eda una cortina vieja en una bolsa. La veredita que se adentraba en el terreno de la casa principal, terminaba en un antepatio con dos bancos de madera a la sombra de dos algarrobos. Cerr\u00f3 la bolsa de basura, sinti\u00f3 que el dije y la cadena se&nbsp; soltaban y ca\u00edan por su blusa, sinti\u00f3 el andar de gente en la entrada y gir\u00f3 sonriendo, con la mano derecha encontr\u00f3 el colgante y la cadena bien ce\u00f1ida.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo est\u00e1n?\u00bb<\/p>\n<p>-bien, \u00bfc\u00f3mo te mudaste aqu\u00ed?, est\u00e1 solitario, \u00bfpor qu\u00e9 no m\u00e1s al centro?<\/p>\n<p>Jazmin dej\u00f3 su bolso en el banco y se sent\u00f3, vestida con un short y una remera que dejaban ver la musculatura firme de su cuerpo.<\/p>\n<p>-\u00a1eeehh! quien est\u00e1 aburrida en este barrio sos vos&#8230;desaparec\u00e9s los fines de semana- y apoy\u00f3 la bolsa y la dej\u00f3 en el cesped.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18<\/p>\n<hr>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda quedarme en casa? \u00a1mi hermano es un asno que molesta por diversi\u00f3n!.-Otra vez Muciel o\u00eda lo que supo oir muchas veces, Jazmin comprendi\u00f3 que se enfrentaban discutiendo as\u00ed desde siempre.<\/p>\n<p>-&#8230;muchas veces te aconsej\u00e9 que te vayas a vivir a tu propia casa y vos dilatas la decisi\u00f3n, lo posterg\u00e1s &#8230;<\/p>\n<p>-&#8230;no me decido. El fin de semana lo paso acompa\u00f1ada de Luchi&#8230;<\/p>\n<p>Hablaban&nbsp; con voz de ni\u00f1a, fina y baja. Muciel corri\u00f3 el bolso de Jazmin y ocup\u00f3 ese lugar, y Doli, el otro banco en \u00e1ngulo recto,<\/p>\n<p>-&#8230;que me tiene en el aire, van 3 semanas, no puedo contarte, incomparable<\/p>\n<p>En el cesped, el encaje bamboleante de la sombra de los algarrobos era&nbsp; una filigrana toda arrullo si sumaba su voz Muciel.<\/p>\n<p>-\u00bfTe ir\u00edas de casa con \u00e9l?, porque \u00e9l se enamor\u00f3 como vos<\/p>\n<p>-porque \u00e9l est\u00e1 tan encantado como yo, ligero&nbsp; y en el aire. Pero no s\u00e9, verlo todos los d\u00edas&#8230;\u00a1uhhh!, el viernes nos encontraremos- la vista de ese encuentro&nbsp; puso sus ojos brillosos, inclin\u00f3 su perfil desinteres\u00e1ndose, y lo levant\u00f3 de nuevo recobrando la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Las Quintas es muy parecido a Las Ruedas, el barrio de casas de veraneo al sur de Cdad. Atl\u00e1ntica, lo mismo que ac\u00e1, las construcciones en una sola planta est\u00e1n alejadas entre s\u00ed por potreros y jardines. Mucha calma.<\/p>\n<p>-s\u00ed, mucha calma, por eso las pr\u00f3xima vacaciones quiero pasarla en alguna ciudad del oeste. Todav\u00eda no le dije a Luchi, quiero ir con \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfA ciudad Paso de los Andes o a alg\u00fan paraje de monta\u00f1a?<\/p>\n<p>-a ciudad Paso de los Andes, por supuesto,\u00a1diversi\u00f3n, turismo!, Doli se par\u00f3&nbsp; como parte de la exclamaci\u00f3n y, sonriente, recibi\u00f3 la burla de Muciel.<\/p>\n<p>-\u00bfTe vas a empacar?<\/p>\n<p>-no. Pero s\u00ed, me voy a casa, a esta hora hay algo de tranquilidad y me<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;19<\/p>\n<hr>\n<p>pondr\u00e9 a estudiar.<\/p>\n<p>Muciel dej\u00f3 el banco y se adelant\u00f3 alisando su blusa al lado de Doli, la acompa\u00f1\u00f3 hasta la vereda que llevaba a la calle. La insastisfacci\u00f3n causada por la costumbre se perd\u00eda en la memoria de Jazmin, trocada en su interior por los d\u00edas copados por nuevas experiencias, por el placer de viajar a otra ciudad. Muciel torn\u00f3 hacia los algarrobos. Ella se par\u00f3 agarrando el bolso y ,de la mano que le qued\u00f3 libre, Muciel la sac\u00f3 del patio y de lo que estaba pensando para mostrarle las mejoras que llevaba realizadas, los armarios de la cocina, la iluminaci\u00f3n, la mampara de la ducha, moviendo la palma de la mano derecha en direcci\u00f3n a esos lugares y agit\u00e1ndola en el aire para borrar lo feo que fue todo eso antes y que hoy era un ambiente contenedor, un hogar protector en medio de tanto verde.&nbsp;<\/p>\n<p>-Te qued\u00f3 muy bien<\/p>\n<p>-lleg\u00e1s justo \u00a1no sab\u00e9s lo horrible que era antes! Estaba inhabitable<\/p>\n<p>-mi casa es mi mochila-Muciel, a punto de sentarse, se enderez\u00f3 para servir dos vasos de limonada, apoy\u00f3 uno en la mesa y se desliz\u00f3 en el sofa con el otro agarrado,- y si hace poco ando as\u00ed, me di cuenta de qu\u00e9 es lo que quiero y qu\u00e9 me hace sentir bien- haciendo equilibrio como un tentempi\u00e9, dej\u00f3 su vaso en la mesa, el envi\u00f3n la devolvi\u00f3 al lado de Jazmin-por eso no me fijo en una casa o en un barrio&#8230;- y se reclin\u00f3 medio en el respaldo del sill\u00f3n y medio en el costado de Jazmin- porque seguir\u00e9 viajando-y &nbsp;extendi\u00f3 su brazo derecho a lo largo del respaldo baj\u00e1ndolo sobre el brazo derecho de Muciel para formar la misma curva.<\/p>\n<p>-me alegro de que andes por esta ciudad, de que nos hayamos conocido<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 20<\/p>\n<hr>\n<p>Las palabras las arrimaban, tanteaban cu\u00e1nto se hab\u00edan gustado y atra\u00eddo, y en un remolino de ellas se besaron para comprobarlo. Esas palabras se sumergieron en lo hondo del aliento y traspasaron sus pupilas, aprehendiendo la forma que busc\u00f3 el deseo. Le pes\u00f3 decirlo, \u00bb el servicio del bus dejar\u00e1 de pasar\u00bb<\/p>\n<p>-ma\u00f1ana temprano tengo que ir a trabajar \u00bfc\u00f3mo llego a la parada?<\/p>\n<p>-voy a acompa\u00f1arte, \u00a1je! te quedar\u00edas dando vueltas sin encontrarla hasta ma\u00f1ana<\/p>\n<p>Reci\u00e9n en la esquina de la parada, encontraron gente. Caminando hacia all\u00ed por cuadras sin tr\u00e1nsito, las luces en la calle y la \u00faltima claridad del d\u00eda hac\u00eda sombras m\u00faltiples bajo sus figuras<\/p>\n<p>.-\u00bfpodr\u00edas acompa\u00f1arme el s\u00e1bado al centro comercial?<\/p>\n<p>-a la tarde, a las 6<\/p>\n<p>-yo paso a buscarte por el hospedaje<\/p>\n<p>-mejor si nos encontramos en la peatonal \u00bfqu\u00e9 vas a hacer en el centro ?<\/p>\n<p>No ten\u00eda t.v. y comprar\u00eda una \u00bb mi tele se rompi\u00f3 y comprar\u00e9 una con comunicador\u00bb. En sentido contrario, el bus pas\u00f3 y levant\u00f3 pasajeros, el otro tambi\u00e9n par\u00f3 y m\u00e1s gente baj\u00f3 y subi\u00f3. Se hab\u00eda propuesto para este verano seguir su entrenamiento de remo o mantener su rendimiento practicando alguna actividad deportiva \u00a1hac\u00eda un mes que el m\u00e1ximo esfuerzo que hab\u00eda ejercitado era bajar y subir escaleras! &nbsp;Tendr\u00eda tiempo el s\u00e1bado &nbsp;para recorrer la tienda de deportes antes de encontrarse con ella.<\/p>\n<p>Esa&nbsp; noche comenz\u00f3 una lluvia que durar\u00eda los d\u00edas\u00b4jueves y viernes. Reunidos bajo techo, los hombres y las mujeres se dedicaban al ocio en un&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21<\/p>\n<hr>\n<p>ambiente compartido. La costumbre argentina de historias en primera persona, exageradas o casi mentirosas, dilataban las charlas con relatos que exaltaban las cualidades de cualquiera que hablara maravillando a quienes escuchaban.<\/p>\n<p>-el Niquelio subi\u00f3 de orilla a orilla- solt\u00f3 desde el hall el empleado del hotel que hab\u00eda visto la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-si esta noche para la lluvia, podr\u00edamos ir al balneario- Mari y la otra chica, Alides, ir\u00edan. \u00ab\u00a1a preparar la bikini!\u00bb&nbsp; Alides sali\u00f3 casi corriendo, Mari fue atr\u00e1s de ella, escaleras arriba. Sol por la ma\u00f1ana del s\u00e1bado, todos lo esperaban.<\/p>\n<p>Jazm\u00edn entr\u00f3 a su cuarto con la luz apagada, empuj\u00f3 el picaporte y oy\u00f3 el clic que trababa la puerta. La cortina colgaba cubriendo la batalla de la lluvia en el vidrio de la ventana. Yendo a la cama alcanz\u00f3 a desprender las hebillas de las sandalias, pesta\u00f1e\u00f3 unas diez veces en el trayecto. Los m\u00fasculos del viernes a la noche se olvidaron del taller Tirada boca abajo, su peso en la cama, extendida su mano izquierda, en la noche toc\u00f3 los pliegues de la almohada endonde la ilusi\u00f3n devuele el sue\u00f1o y respira junto a ella.<\/p>\n<p>Caminaba las veredas del centro donde el sol y el calor de la tarde apretaban a los peatones en el paso sombreado por toldos y \u00e1rboles, iba directamente al comercio bajo el letrero Depotes Aqua En ciudad Atl\u00e1ntica sus sentimientos se hab\u00edan formado en un di\u00e1logo entre ella y el mar&nbsp; que hab\u00eda hecho comprensible el miedo, el riesgo y la audacia.<\/p>\n<p>Afuera del camping en el balneario, no hab\u00eda encontrado actividades como las excursiones anunciadas en Deportes Aqua, una al r\u00e1pido del r\u00edo Niquelio y otra &nbsp;a la laguna Dulce . Consult\u00f3 la oferta, sal\u00edan los s\u00e1bados<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 22<\/p>\n<hr>\n<p>\u00abpas\u00e1 de lunes a viernes, te anotamos, el equipo de canoa chaleco y casco y el traslado son 6 cr\u00e9ditos\u00bb. Ella alz\u00f3 las paletas del bote, la liviandad del remo puso en sus manos el aplomo que conoc\u00eda.<\/p>\n<p>La t.v. era una pantalla de 12 pulgadas&nbsp; m\u00e1s el cajoncito del enlace zonal que transportaron a la casa de Muciel, desconectada e incomunicada desde la mudanza. All\u00e1, en las Quintas, la chatura de las casas y las calles cortadas por jardines y potreros le proporcionaron el deseo conjunto del placer del aire libre en la naturaleza como de la protecci\u00f3n de un hogar bajo el cielo celeste.<\/p>\n<p>-el otro s\u00e1bado tendr\u00e9 mi bautismo en el Niquelio<\/p>\n<p>-\u00a1vamos al balneario, bien!<\/p>\n<p>-ehh&#8230;ir\u00e9 con un grupo de remeros al r\u00e1pido<\/p>\n<p>-\u00bfpuedo ir?<\/p>\n<p>\u00bfrem\u00e1s?, la mir\u00f3 y evalu\u00f3&nbsp; las manos, las mu\u00f1ecas, el cuello, los pechos, la cintura. pod\u00eda ser que baile o pod\u00eda ser una gran caminante&#8230;<\/p>\n<p>-una vez rem\u00e9 en la laguna<\/p>\n<p>-&#8230;es diferente<\/p>\n<p>Muciel dej\u00f3 la bolsa con la pantalla en el suelo y ella puso al lado el paquete con la conexi\u00f3n zonal. Las dos se soltaron el pelo. El aire fresco adentro de la casa, preparada para d\u00edas m\u00e1s calurosos, las despeg\u00f3 del centro comercial tornando lo \u00e1spero de los objetos recientemente tocados en la ciudad en una espuma que ir\u00eda evapor\u00e1ndose&nbsp; borroneando un fondo de nombres, calles y costumbres de otros d\u00edas. Muciel recorri\u00f3 la distancia a la cocina&nbsp; para traer dos vasos llenos, extendi\u00f3 el brazo para ofrecer uno.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 23<\/p>\n<hr>\n<p>-manzana verde y pera-apoyaron los vasos, el vaiv\u00e9n agit\u00f3 el jugo y el hielo son\u00f3 en la campana de vidrio. Se miraron en un protagonismo dividido, curioseando con las manos a la otra belleza \u00bfqu\u00e9 segu\u00eda a los ojos celestes, a los ojos marrones, a los rulos rubios y los hombros bronceados, al cabello que cubr\u00eda&nbsp; el cuello?, acechando con las manos qu\u00e9 hablaba la piel oculta por la ropa. La ca\u00edda, moldeada desde el cielo, colg\u00f3 de las nubes los d\u00edas pasados, los centros comerciales, los horarios, los salarios, los contratos. El di\u00e1logo instransmisible de gestos y bailes&nbsp; concili\u00f3 el instinto despejando inquietudes de la mente de Jazmin y despert\u00f3 confianza en su suerte.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 24<\/p>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2 <\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00a1Me gan\u00e9 la loter\u00eda!<\/h2>\n\n\n\n<p>Al comienzo del muelle de cemento con bad\u00e9n 6 hombres y 2 mujeres se colocaban los chalecos salvavidas, atend\u00edan la explicaci\u00f3n de las condiciones del r\u00edo all\u00e1 abajo, met\u00e9ndose en las canoas que bajaban chirriando por el bad\u00e9n.Antes de sacarse la ropa y quedarse en malla, parada en el puente peatonal al que hab\u00eda subido para atisbar desde lo alto el entorno, no descubri\u00f3 ning\u00fan indicio de la ruta del r\u00edo  A su derecha, distaban m\u00e1s de 1,5 km.las calles habitadas de la ciudad, los botes ya hab\u00edan sido descargados, la corriente de 2 \u00f3 3 nudos segu\u00eda por terreno silvestre sin delatar la velocidad de los saltos a 20 km..Los m\u00fasculos entraban en calor, en media hora la atractiva fauna de las barancas dejar\u00eda de llamar su mirada, en media hora querr\u00eda agarrarse de los rayos del sol si fuera novata,pero ella sab\u00eda sujetarse de los remos y afirmar su cola en el asiento. El chapoteo de la canoa son\u00f3 debilmente , y m\u00e1s fuerte escuch\u00f3 el golpe del agua contra las rocas que angostaban el paso, las canoas pasaban una atr\u00e1s de otra, siguiendo al que guiaba en una corriente de m\u00e1s de 12 nudos que ca\u00eda torrentosa sustentando a las canoas despedidas en el salto, el primero encontr\u00f3 a Jazmin bien puesta en su lugar, apuntando su curso en el mismo proyectil, evadiendo las rocas salientes negras de vetas plateadas del r\u00edo Niquelio. Acerc\u00e1ndose a la orilla, el gu\u00eda dej\u00f3 la canoa y, con el agua hasta las rodilla, hizo se\u00f1as con el remo a los dem\u00e1s de que el <\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                   25<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>itinerario terminaba all\u00ed, el r\u00edo era innavegable m\u00e1s adelante. El lecho de canto rodado ascend\u00eda hasta una playa endonde el conductor de la camioneta los esperaba.La canoas estaban tiradas en la playa de arena y canto rodado, los chalecos flotadores y los cascos y los remos, en las manos del chofer que los llevaba al tr\u00e1iler.El cabello mojado de Jazmin goteaba, la pesadez de sus piernas hab\u00eda pasado, las franjas blancas del chaleco flotador quedaron en su piel enrojecida por el sol. Busc\u00f3 en el tr\u00e1iler el bolso y se visti\u00f3 con su ropa. El gu\u00eda le grit\u00f3 al grupo que se recuperaba en la playita \u00abvengan chicos\u00b4que ac\u00e1 hay jugo bien fresco\u00bb, bebiendo de unos vasos gigantes, \u00ab\u00a1Vamos,estos tres y yo nos beberemos todo si no suben!\u00bb-\u00bfQui\u00e9n fue el que daba vueltas y vueltas porque qued\u00f3 atravesado en el salto de paso fino? -\u00bfEn el que hay que subir el remo para que entre la canoa?, no pas\u00f3 nada pero s\u00ed, remont\u00e9 m\u00e1s de una vez porque me atrap\u00f3 el remolino y no s\u00e9 quienes ven\u00edan detr\u00e1s de m\u00ed, pero pasaron adelante y despu\u00e9s segu\u00ed.El gu\u00eda continu\u00f3 hablando, unos se cambiaban con ropa seca y los otros se estiraban y masajeaban a la sombra de los \u00e1rboles. \u00abel Niquelio nos haa brindado una excursi\u00f3n maravillosa, si el caudal subiera apenas medio metro, arrastrar\u00eda ramas que podr\u00edan cruzarse flotando en la superficie, hemos remado 45 km. desde el muelle, descendimos 20 mts. de salto en salto&#8230;\u00bbEl grupo entero se subi\u00f3 a la camioneta, el conductor hab\u00eda esperado una hora en el t\u00e9rmino del camino antiguo que actualmente serv\u00eda de conexi\u00f3n con la ruta. La fuerza de los vencedores era suya, conversaban entre exclamaciones y gritos que la proximidad de la ciudad fue callando. Jazmin agarro los lentes para el sol, que ocultaron la redondez<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                      26<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                       <\/p>\n\n\n\n<p> muy definida del iris, pasaron el suburbio y en el centro, enfrente a la Casa Aqua, se despidi\u00f3 del grupo .La puerta de vidrio del hotel le pareci\u00f3 muy liviana al empujarla, la escalera, muy corta.-Ten\u00e9s un mensaje en el comunicador, pasaste como un rayo para tu cuarto&#8230;Jazmin hab\u00eda vuelto a la planta baja a preparar su almuerzo atrasado.-&#8230;y no miraste que estaba yo habl\u00e1ndote<br>-entre, te vi, te salud\u00e9 y sub\u00ed&nbsp;<br>&#8211; bien, \u00bfescuchaste lo que dije?<br>&#8211; hay un mensaje en mi casilla. Dej\u00e9 un plato con milanesas y otro con ensalada, \u00bf me los dar\u00edas ?<br>&#8211; \u00bf lo caliento ?-s\u00ed, por favor. Los platos quedaron sin una hoja, sin una miga. La tarjeta credencial estaba en su cuarto, fue a buscarla para leer la mensajer\u00eda. \u00bb gracias, me fue muy bien, esperame ma\u00f1ana, despu\u00e9s del desyuno estar\u00e9 ah\u00ed\u00bb, respondi\u00f3. Se sirvi\u00f3 una taza de caf\u00e9 y dej\u00f3 el mostrador para sentarse y acompa\u00f1arlo con unas tortitas de fruta que completaron el almuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Habitualmente, la bicisenda permit\u00eda andar por los dos carriles en la misma direcci\u00f3n. Muciel le sugiri\u00f3 a Jazmin que se quitara la remera, as\u00ed se le emparejar\u00eda el color de la piel, se detuvieron y le ech\u00f3 una mirada a las extra\u00f1as franjas blancas en su espalda y sus hombros.El balneario estaba preparado para recibir a cientos de personas, con una guarder\u00eda para bicicletas y un \u00e1rea de una hect\u00e1rea arbolada con cesped cortado y bancos. Las playas de arena y canto rodado se repet\u00edan incontablemente r\u00edo ariba y<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                     28<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p> abajo, en una de esas colgaron los bolsos de la rama de una casuarina y extendieron la manta a su sombra, y bajo el rayo de sol m\u00e1s fuerte se ba\u00f1aron en la corriente que refrescaba y aliviaba los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bf se emparejar\u00e1 \u00e9sto ?<\/p>\n\n\n\n<p>Jazmin pas\u00f3 la mano por su abd\u00f3men.<\/p>\n\n\n\n<p>-no s\u00e9, \u00bf vas a ir de nuevo a remar all\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas estaban con el agua por la cintura, en la parte m\u00e1s profunda del r\u00edo, hablaban.<\/p>\n\n\n\n<p>-s\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>Muciel acarici\u00f3 su brazo y le hizo notar que ten\u00eda m\u00e1s tensos los m\u00fasculos.<\/p>\n\n\n\n<p>-yo no podr\u00eda remar all\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>-eso era lo que yo te dec\u00edaHablaban, la corriente masaje\u00f3 los m\u00fasculos tensos de Jazmin.<\/p>\n\n\n\n<p>-Podr\u00edas usar una remera debajo del chaleco salvavidas<\/p>\n\n\n\n<p>Abrazadas laxamente, los cuepos frescos en la manta sobre el suelo, descorr\u00edan con un di\u00e1logo vago la semana que las hab\u00eda separado, una perdi\u00f3 la mirada en las hojas espinosas de la casuarina, y la otra fij\u00f3 la suya en el cambiante color del corpi\u00f1o de Jazmin a medida que se secaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Muciel revisaba que en su bolso no faltaba el pote de crema, el sol las hab\u00eda corrido de la playa y  Jazmin la segu\u00eda doblando la manta hacia la cercan\u00eda de la guarder\u00eda para bicicletas endonde podr\u00edan beber un caf\u00e9 sentadas en un banco.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfalgo de comida para acompa\u00f1ar el caf\u00e9 ?<\/p>\n\n\n\n<p>-Pastelitos de ciruela<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                     29<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>En las quintas devolvieron las bicicletas y caminaron diez cuadras a casa de Muciel.<\/p>\n\n\n\n<p>La puerta del hotel estaba abierta, hac\u00eda media hora desde que ella hab\u00eda abierto los p\u0155pados y hab\u00eda aprovechado uno de los primeros microbuses que la trajo as\u00ed, vestida apresuradamente con su short, malla y remera, reconoci\u00f3 el olor del caf\u00e9 y se despert\u00f3 a una segunda ma\u00f1ana. Pas\u00f3 saludando, mir\u00f3 la cama enteramente tendida, revis\u00f3 la hora, justa para tomar el desayuno como un d\u00eda com\u00fan, dos chicos dejaban las mesas y  ella apoyaba su bandeja, y luego bajaban Mari y Alides, y eso era lo com\u00fan desde el lunes hasta el viernes. A la hora del almuerzo, el turno en el comedor Quintino devolv\u00eda los sabores, iluminaba las caras que rodeaban las mesas, y les refrescaban las emociones de lo hecho en las horas libres  manteniendolas  alejadas de la desgastnte  producci\u00f3n industrial. El calendario que Marian hab\u00eda dejado en  la recepci\u00f3n del taller distribu\u00eda las horas extras que cubrir\u00edan a Teo, David y Doli.<\/p>\n\n\n\n<p>-todo el taller se va de vacaciones menos yo<\/p>\n\n\n\n<p>-bueno, yo tengo vacaciones, en seis meses<\/p>\n\n\n\n<p>Muciel y Jazmin estaban haciendo una lista para hacer compras el mi\u00e9rcoles, \u00faltimo d\u00eda de la semana sin lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>-&#8230;y con todo esto de las vacaciones de mis compa\u00f1eros tendr\u00e9 que trabajar los pr\u00f3ximos 4 s\u00e1bados&#8230;doble fracaso, no hay excursi\u00f3n con una tormenta as\u00ed. \u00bfY ad\u00f3nde ir\u00edas de vacaciones en invierno?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1con todo lo que estuve dedic\u00e1ndome a la mudanza y con lo bien que estoy aqu\u00ed comparando con el cuartucho en el que viv\u00ed \u00a1no sab\u00e9s c\u00f3mo estoy <\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                    30<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>disfrutando hoy!&#8230;ir\u00eda a la costa del Pac\u00edfico argentino, \u00bfqu\u00e9 beneficio ten\u00e9s en vez de las vacaciones?<\/p>\n\n\n\n<p> Jazmin se tap\u00f3 la cara con las dos manos-\u00a1ja, ja!-ruborizada, la escondi\u00f3, y pegadito al o\u00eddo, muy bajito, con risitas de las dos, Muciel la escuch\u00f3- la suscripci\u00f3n a la loter\u00eda argentina- \u00b4intimamente, conoc\u00eda que la suscripci\u00f3n era el beneficio que hac\u00eda juego con su plan, y que los otros chocaban con este- me pareci\u00f3 que otros eleg\u00edan diferentes&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-vamos, no es tan extra\u00f1o, lo m\u00e1s lindo es irse de vacaciones, vivir de vacaciones &#8211; con estas oraciones dichas al o\u00eddo en voz muy bajita se perdi\u00f3 en una frase de la oreja al cuello, del cuello a la boca, cambiando la risa a besos, a la vez que quedaron sin la menor idea de qu\u00e9 hab\u00edan estado hablando.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios chaparrones disolvieron las actividades al aire libre, las gotas de agua ca\u00edan hac\u00eda un d\u00eda entero como una red de la que no pod\u00eda escaparse., el repiqueteo de las cucharitas revolviendo en las tazas empujaron afuera de la casa la sonoridad de la tormenta. Despu\u00e9s de haber conseguido el empleo que en uno o dos a\u00f1os la llevar\u00eda al siguiente tramo de su viaje, Muciel a su lado desconflictuaba el sino de las tardes en la reidencia. Ella le daba la comprensi\u00f3n que le ahorraba largos virajes alrededor de dudas que se borraban con los peque\u00f1os actos de estas tardes como servirle el caf\u00e9 o caminar por el centro, endonde las palabras eran un nexo suave de ella a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda cielo celeste, todo el cielo estaba tapado por las nubes, tal vez seguir\u00eda yo viendo. Muciel se hab\u00eda levantado y todav\u00eda no sonaba la <\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                             31<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>alarma del despertador, ella tambi\u00e9n recib\u00eda deJazmin confianza en cada abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p> El aguacero sonaba fuerte sobre el tinglado del taller, ella cerr\u00f3 la puerta, adentro estaba seco, a\u00fan miraba el picaporte mientras guardaba la credencial. En la recepci\u00f3n, las dos que trabajar\u00edan el s\u00e1bado se quedaron con Marian.<\/p>\n\n\n\n<p>-Doli, Jazmin, aqu\u00ed encontrar\u00e1n descriptas las tareas por \u00e1reas, despu\u00e9s del mediod\u00eda, el Sr. Conti vendr\u00e1 para coordinar el esquema de turnos extra de la pr\u00f3xima semana.<\/p>\n\n\n\n<p>El almuerzo con Doli en el comedor Quintino, elevando del carro con bandejas que empujaba el mesero les alcanz\u00f3un vapor arom\u00e1tico, transformaba la mec\u00e1nica en ellas, devolvi\u00e9ndoles maneras m\u00e1s humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>-&#8230;el problema con el ni\u00f1o es que alborota en casa, que es donde yo estudio&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfte queda mucho por cursar?<\/p>\n\n\n\n<p>-&#8230;si fuera a pasarla a casa de otro o a un club, ser\u00eda la soluci\u00f3n, porque \u00e9l no va a cambiar esta conducta. Pero para estudiar en este curso necesito estar en casa, con el comunicador y otros programas. Con esta incomodidad, si lo termino en un a\u00f1o  estar\u00e9 satisfecha<\/p>\n\n\n\n<p>En el taller Hugo Conti las esperaba para agendar los horarios y actividades de los d\u00edas lunes, martes y mi\u00e9rcoles.<\/p>\n\n\n\n<p>-Jazmin o Doli, \u00bf Qui\u00e9n descarga motor con bomba inyectora para reparaci\u00f3n el lunes ?-<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo descargo<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                    32<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>-La descarga se har\u00eda entre las 15.30 hs. y las 16.30 hs., a las 18\u00b430 hs. todo listo , se retirn David y vos. Bien, Jazmin, te toca desarmar lo que resulte de la revisaci\u00f3n del martes a la ma\u00f1ana, quiere decir que a las 15.30 hs. retom\u00e1s desarmando hasta las 18.30 hs.<\/p>\n\n\n\n<p> -Entendido<\/p>\n\n\n\n<p>-Y Marian organizar\u00e1 las horas extra del mi\u00e9rcoles.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas volvieron a sus sectores, con cascos y guantes y delantales, y Hugo Conti cerr\u00f3 la agenda y se fue. Jazmin ocup\u00f3, sin pensar demasiado, los turnos de la agenda las 2 semanas que siguieron, con la zanahoria del pago de las horas extras. El trabajo intermediaba en esta parada en ciudad Gobernador Aldo Garc\u00eda, era un aporte econ\u00f3mico que facilitaba el ahorro que pagar\u00eda pasajes y m\u00e1\u015b gastos afuera del pa\u00eds hasta conseguir otro empleo, como hab\u00eda hecho ac\u00e1 en la ciudad m\u00e1s industrial de Argentina. La impalpable insastifacci\u00f3n que era estar a medias, entre cerca y lejos de la acci\u00f3n del mar se adaptaba suavemente , Muciel y ella paseaban por las veredas c\u00e9ntricas, partiendo la rutina y conjugando el truco de entenderse antes de hablar. Pasajera en esta ciudad como  en la siguiente, a la deriva en la tarde simple, el paseo desemboc\u00f3 en el muelle municipal. Muciel miraba el nivel alto del r\u00edo Niquelio, Jazmin le daba la espalda al r\u00edo, la corriente llevaba cualquier tipo de vegetaci\u00f3n flotando.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos se pusieron en marcha ditanci\u00e1ndose cada vez m\u00e1s del otro mundo que limitaba con la ciudad, envueltas en el entorno urbano endonde <\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                     33<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>disminu\u00eda el salvajismo natural.<\/p>\n\n\n\n<p>La sobrecarga del taller escal\u00f3 d\u00eda a d\u00eda, se desliz\u00f3 como un peso asentado en las flexiones del cuerpo. El d\u00eda en el balneario, el cansancio lleg\u00f3 a su cumbre, entonces, Jazmin, recibi\u00f3 el premio de los masajes, y el domingo, el desayuno en la cama. <\/p>\n\n\n\n<p>Doli la salud\u00f3 cuando sal\u00eda del vestuario, sal\u00eda cantando y como bailando agarrada a las tiras del delantal que pasaban por el cuello. En su habitaci\u00f3n dej\u00f3 pasar la tarde hasta que la claridad que entraba por la ventana comenz\u00f3 a mermar y a confundir los bordes de los objetos en un fondo de sombras borrosas. En el muelle, el s\u00e1bado,  unos ni\u00f1os charlaban y jugaban a la orilla del r\u00edo, entre esos juegos estaban en un barco y ellos eran los tripulantes, desde las frases con las que simulaban ser navegantes, una reminiscencia de la clases de n\u00e1utica cuando ella era ni\u00f1a capt\u00f3 su atenci\u00f3n y volv\u00eda a su mente lo aprendido en el club, las pr\u00e1cticas y aquello que hab\u00eda vertido en ella la audacia para enfrentarse al mar y, sin hacer preguntas, encontrar el porqu\u00e9 su mente se part\u00eda en dos cuando estaba en casa o en la escuela y c\u00f3mo era una al estar navegando, era lo que cubr\u00eda y justificaba la salida de una c\u00f3moda carrera universitaria con todo pago en casa. Jazmin err\u00f3 al esperar encontrar un mensaje de Muciel en la pantalla, entonces le escribi\u00f3 ella y le contest\u00f3 \u00bb pens\u00e9 en vos y supuse que descansar\u00edas a la tarde\u00bb. Y porque el martes Muciel ir\u00eda a cortarse el pelo, y porque ella trabajar\u00eda fuera de hora, se entendieron para hablarse otro d\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Doli sali\u00f3 con Ricki de viaje, Teo estaba trabajando en el taller. Ella, David y 34                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>\u00e9l se repartir\u00edan su labor.<\/p>\n\n\n\n<p>-ma\u00f1ana nos entregan 2 motores el\u00e9ctricos, se revisan las paletas del rotor, se desarman, se limpian&#8230;cualquier pieza que no fuione la anotan para que yo la pida- Marian organizaba al grupo de <\/p>\n\n\n\n<p>-yo el mi\u00e9rcoles hasta  18.30 hs, bueno<\/p>\n\n\n\n<p>-bueno, ya dije eso, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s hay?<\/p>\n\n\n\n<p>David le explic\u00f3 que ten\u00eda que mudar algunas herramientas del \u00e1rea de Doli.<\/p>\n\n\n\n<p>-anot\u00e1 qu\u00e9 herramientas y dejame la lista a m\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>La recepci\u00f3n del taller suministr\u00f3 el aliento humano previo a sumergirse en sus labores, mientras Jazmin revisaba la medida de la soluci\u00f3n de un lubricante consult\u00f3 con Marian por el resumen del salario.<\/p>\n\n\n\n<p>-bien, a la tarde ver\u00e9 cu\u00e1nto tienen de cr\u00e9ditos y cu\u00e1ndo se cargar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Salud\u00f3 al vendedor, el fondo de canoas y tablas deslizadoras estaba como hac\u00eda un mes, el chico de remera amarilla y bermudas negras se adelant\u00f3 dejando atr\u00e1s unas bolsas en las que revolv\u00eda buscando alg\u00fan talle de alg\u00fan art\u00edculo solicitado por una clienta que lo esperaba sentada, acompa\u00f1ada de un ni\u00f1o que rondaba por el sal\u00f3n investigando y curioseando. El vendedor se adelant\u00f3 por el sal\u00f3n hacia ella y la salud\u00f3,<\/p>\n\n\n\n<p>_si ven\u00eds por el r\u00e1pido para el s\u00e1bado, ahh\u00ed est\u00e1 mi compa\u00f1ero, \u00e9l&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                   35<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>_&#8230;para eso vengo<\/p>\n\n\n\n<p>-el te anota- su cara se\u00f1alaba en direcci\u00f3n al compa\u00f1ero que estaba bajando el toldo ante el fuerte chaparr\u00f3n que, de golpe, se hab\u00eda soltado. Luego de reservar lo del s\u00e1bado, aguard\u00f3 sentada a que el chaparr\u00f3n pasara, intercambiando con los chicos de all\u00ed los datos del pron\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p>-Seguro que el s\u00e1bado salen, los chaparrones son hasta la madrugada.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, ah\u00ed nom\u00e1s se despejar\u00e1 hasta el domingo a la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Dej\u00f3 el asiento cuando una lluvia ligera le permiti\u00f3 caminar sin empaparse unas 6 cuadras hasta  la municipalidad, all\u00ed tambi\u00e9n aguard\u00f3 pero, esta vez, a que le tocara su turno despu\u00e9s de dos personas que un solo empleado a\u00fan deb\u00eda atender. Cuando el \u00faltimo de ellos  se retir\u00f3, Jazmin se acerc\u00f3 al mostrador, el hombre le pregunt\u00f3 amablemente si hab\u00eda venido por la conversi\u00f3n de cr\u00e9ditos porque la conoci\u00f3 y recordaba de la vez anterior, y le pidi\u00f3 la tarjeta y le hizo completar el cup\u00f3n con la cantidad de cr\u00e9ditos y qu\u00e9 cambio quer\u00eda asignarles.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQuiere que consulte si su c\u00f3digo de la loter\u00eda sali\u00f3 premiado?, el sorteo fue el \u00faltimo lunes<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; S\u00ed, por favor<\/p>\n\n\n\n<p>-Srta. Hassey su c\u00f3digo es el ganador del primer premio de la loter\u00eda Nacional Argentina de verano. <\/p>\n\n\n\n<p>El hombre le hablaba con la seriedad que le imped\u00eda creer que era un <\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                                                                       36<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>chiste, o reirse exclamando alguna tonter\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>-Debe ser un premio importante, no estoy enterada de qu\u00e9 se trata.<\/p>\n\n\n\n<p>El le acerc\u00f3 la propaganda de la loter\u00eda Nacional Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gracias, \u00bfpuedo llevarlo?<\/p>\n\n\n\n<p>-Claro, tengo otros para entregar, la felicito&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-gracias<\/p>\n\n\n\n<p>-la felicito, y venga a esta oficina endonde la confirmar\u00e1n como la ganadora para que perciba el premio que publica la propaganda, el c\u00f3digo caduca en 10 d\u00edas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1bien!, ma\u00f1ana estar\u00e9 aqu\u00ed a la tarde, a las 5 de la tarde{<\/p>\n\n\n\n<p>Muciel se encontr\u00f3 a Jazmin en el antepatio, con la capucha del piloto echada hacia atr\u00e1s, con esa sonrisa que solo le daba a ella. El pasto mojado que cubr\u00eda la tierra blanda por las lluvias quedaba separado del piso de la casa por dos escalones, ella los subi\u00f3 y, bajo el alero, Jazmin dio la vuelta detr\u00e1s de ella y le quit\u00f3 el bolso del hombro y el piloto, \u00abno vas a poder creerlo\u00bb, con las llaves que sac\u00f3 del bolso abri\u00f3 la puerta y pas\u00f3 a enterarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">                                                                                                                                     3 7                                                                                                             <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un Mundo Redondo<\/h2>\n\n\n\n<p>Rescindieron lo contratos del laburo y del alquiler, en un mes que les sirvi\u00f3 para organizar la salida de la ciudad.  Jazmin realiz\u00f3 en el r\u00edo Niquelio, el s\u00e1bado, el rezo bajo el cielo abierto. Abandonaron la ciudad Gob. Aldo Garc\u00eda en una camioneta Terri de utilidad para 20 a\u00f1os, las esperaba otro veh\u00edculo out-road m\u00e1s equipo agropecuario para cultivo de frutas en la finca a 1.800 km. al sudoeste. Manat\u00ed, el pueblo m\u00e1s cercano a la finca, transmiti\u00f3 al parlante.visor de la consola de la camioneta su mensaje de proximidad y dejaron la ruta por el acceso que la informaci\u00f3n de la grilla les marc\u00f3., cruzando el pueblo por la calle recta por entre las casas que continuaba cincuenta kil\u00f3metros m\u00e1s por el mejorado de ripio.<\/p>\n\n\n\n<p>-Productora Frutihort\u00edcola Finca Grande<\/p>\n\n\n\n<p>-Parece que estamos en casa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Una estructura de ca\u00f1os blancos serv\u00eda como moj\u00f3n y exhib\u00eda el letrero, ten\u00eda en la parte m\u00e1s alta un farol y su panel de alimentaci\u00f3n solar.<\/p>\n\n\n\n<p>-&#8230;esa es la casa del encargado.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre sali\u00f3 del galp\u00f3n de doble altura por un port\u00f3n que dej\u00f3 abierto y camin\u00f3 desde all\u00ed hasta su casa endonde hab\u00eda parado la camioneta.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos bajaron, satisfechas de las condiciones a pesar de lo alejado del sitio respecto de sus h\u00e1bitos de chicas de ciudad. El hombre recibi\u00f3 a la <\/p>\n\n\n\n<p>                                                                                           38                                                                                                                                                                                                                           <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>propietaria.<\/p>\n\n\n\n<p>-Hola, soy Darel. \u00bf Es usted Jazmin Hassei ?-\u00e9l sonri\u00f3 al escuchar la afirmaci\u00f3n-ya vamos patra su casa-y subi\u00f3 a la camioneta-\u00a1vamos!, queda a 1 km.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edan terminado la construcci\u00f3n hac\u00eda un a\u00f1o, cerrada desde entonces,Jazmin present\u00f3 su credencial en el visor y la misma casa las gui\u00f3 para que la conocieran, describiendo el uso de diferentes equipos en cada habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Si quiere que descargue su equipaje tendr\u00e1 que abrir la puerta lateral de la camioneta- las valijas quedaron en el piso y dos bolsas con mercader\u00eda, en la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Las indicaciones claras de la voz electr\u00f3nica de la casa las ocup\u00f3 durante un rato, luego Muciel volvi\u00f3 al comedor para dejar junto a las bolsas su cartera.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQuiere que guarde la camioneta en el garage?<\/p>\n\n\n\n<p>.-S\u00ed, \u00bfEl garage es el edificio con port\u00f3n a la entrada de la finca?<\/p>\n<p>-S\u00ed, busque en el comunicador el contacto Darel Finca Grande para ped\u00edrmela, o alguna otra cosa que quieran ver de la propiedad o de las instalaciones.<\/p>\n<p>-Bueno, muchas gracias<\/p>\n<p>-No hay de qu\u00e9<\/p>\n<p>Dejaron que la noche cayera para planificar qu\u00e9 har\u00edan el d\u00eda siguiente y, aunque ya lo hab\u00edan hablado, por la ma\u00f1ana Jazmin despert\u00f3 sin poder darse cuenta endonde estaba. Con los m\u00fasculos de la espalda tensos, volte\u00f3 estirando las piernas, abriendo los ojos encontr\u00f3 la respuesta de Muciel, \u00abEstamos en casa\u00bb, quien le confirm\u00f3 que ya estaban en casa y que hoy no saldr\u00edan a la ruta.<\/p>\n<p>La casa era algo herm\u00e9tica, ten\u00eda sus aberturas vidriadas y selladas y el \u00fanico acceso era la puerta que cerraba sola como medio de protecci\u00f3n de insectos y animales. Ellas vivieron all\u00ed el tiempo que quisieron. Muciel<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 39<\/p>\n<hr>\n<p>cursaba una carrera afin con la producci\u00f3n demezcla frutales en jarra con capacitaci\u00f3n de grados intermedios y desarroll\u00f3 la estructura para el procesamiento de materia prima confome a lo autorizado en el campo alimenticio, y consigui\u00f3 que la marca Fervecence pusiera en el mercado sus variedades de mezclas frutales con \u00e9xito. En cambio, Jazmin, realiz\u00f3 un r\u00e1pido aprendizaje de costos y financiaciones que, al cabo de un a\u00f1o, rindi\u00f3 en una curva positiva de ganancia, dedic\u00e1ndose al mercado frut\u00edcola en vez de rentar la finca como hab\u00eda sido su idea inicial, igualmente abandonar\u00eda su residencial casa en las cercan\u00eda del pueblo Manat\u00ed controlando la administraci\u00f3n a distancia en cualquier ciudad que ella&nbsp; estuviera.&nbsp;<\/p>\n<p>Se separaron. Desde el costado de su cadera hasta los brazos de Jazmin, las manos de Muciel imprimieron en el aire el sabor que se apoyaba en&nbsp; los paisajes que miraron juntas. Una se llev\u00f3 su mochila a la costa del Pac\u00edfico en Norteam\u00e9rica y la otra fue para la costa de Brasil endonde comercializaba mejor la variedad de mezclas frutales, regresando ocasionalmente a la Argentina debido a la demanda de los frutos tropicales producidos y cosechados en la Finca Grande.<\/p>\n<p>Jazmin arrib\u00f3 a la ciudad norteamericana en temporada tur\u00edstica, y habit\u00f3 un departamento cercano al centro, el bullicio de las calles a cualquier hora dio lugar al eco de las pisadas entre las viviendas desocupadas y la cortinas cerradas de lo comercios, y llegado ese momento cuando la ciudad se sent\u00eda como un desierto de cemento, carg\u00f3 su canoa, sus dos delizadores, su mochila y todo aquello que hab\u00eda suyo en el departamento y se mud\u00f3 al barrio Coast &amp; Beach, all\u00ed la rodeaba la naturaleza y pocos vecinos , la ciudad hab\u00eda quedado atr\u00e1s de los bosques de casuarinas .<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 40<\/p>\n<hr>\n<p>Oto\u00f1o, la taza de caf\u00e9 hab\u00eda llenado la mesa por la ma\u00f1ana, apoyada por horas entre el desorden de paquetes y frascos, y sin alteraciones al regreso de cada rodeo que daba Jazmin. El cambio suced\u00eda en ella, m\u00e1s erguida, ba\u00f1ada en los rayos del sol, rebasada por el agua del mar, su andar transfund\u00eda la corriente que hab\u00eda descubierto, repitiendo lo que el oleaje le hab\u00eda ense\u00f1ado. Posiblemente, la loter\u00eda hab\u00eda sido lo que troc\u00f3 el desgaste de las horas pesadas del laburo en d\u00edas distendidos, otorg\u00e1ndole la holgura para hacer lo suyo. Definida a la salida del agua, los juegos en el mar probaban sus sentidos. Hoy su mundo estaba en marcha. reci\u00e9n conocidos, los viajeros que paraban en Coast &amp; Beach vert\u00edan al charlar sus experiencias. Escuch\u00e1ndolos, dej\u00f3 a un lado la cartograf\u00eda y las fronteras. El proceso del viajero que planifica el pr\u00f3ximo destino daba forma al inter\u00e9s por lo que otros chicos relataban. Los gestos con los que expresaban la velocidad adentro del tubo en Hartei, Australia o la voz del hombre que hab\u00eda superado la distancia, que sonaba m\u00e1s alegre hablando de la divertida costa sur europea o m\u00e1s profunda si hablaba del azul profundo del mar en la orilla de las monta\u00f1as en Henao, Jap\u00f3n, fueron los detalles que seguir\u00edan orient\u00e1ndola. Remont\u00f3 la espuma turbulenta que se deshac\u00eda en cosquillas blancas, haciendo a un lado la salida para Hawaii en este invierno. Ajust\u00f3 su salida para el sur de Europa en seis meses m\u00e1s, una paleta empujaba en el agua salada y la otra volaba en el aire bajo el cielo celeste, segura, se desliz\u00f3 hasta la orilla y haciendo pie al lado de la canoa que arrastr\u00f3 subiendo hasta la arena seca, con la espalda hacia el mar, una luz interior dividi\u00f3 su atenci\u00f3n e ilumin\u00f3 la im\u00e1gen de Muciel en el<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 41<\/p>\n<hr>\n<p>recuerdo.<\/p>\n<p>-Me pas\u00f3 al verte, sentir algo que no conoc\u00eda&#8230;-Muciel le hab\u00eda hablado y capt\u00f3 su atenci\u00f3n, Jazmin la interrumpi\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfTe das cuenta de la suerte que nos toc\u00f3? Nos vimos y tu figura desvi\u00f3 el curso estrecho en que me mov\u00eda y muchas veces cambi\u00f3 mi mirada por lo que ve\u00edan tus ojos.<\/p>\n<p>-&#8230;vos transformaste la sombra de mi falta de decisi\u00f3n en un certero futuro- Muciel le hab\u00eda hablado as\u00ed muchas veces y, en cada una de esas, ella le respondi\u00f3 en agradecimento a su dulzura.<\/p>\n<p>Carg\u00f3 a cuestas la canoa hasta la guarder\u00eda, el \u00fanico techo a la vista que, sin paredes, dejaba ver a dos hombres que prepraban sus deslizadores .<\/p>\n<p>-\u00a1Hola Jazmin! Venite con nosotros.<\/p>\n<p>-\u00a1Reci\u00e9n salgo!<\/p>\n<p>-All\u00e1 vienen los chicos&#8230;\u00a1venite con nosotros ma\u00f1ana!<\/p>\n<p>-ma\u00f1ana a esta hora vendr\u00e9 con ustedes \u00a1chau!<\/p>\n<p>-bueno, tomorrow, at this time \u00a1chau!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mirando desde la playa, 4 personas parec\u00edan andar a campo traviesa, pero los postes de los faroles se\u00f1alaban la l\u00ednea de una vereda,&nbsp; al apoximarse, reconocieron qui\u00e9n iba marchando, \u00ab\u00bfQu\u00e9 tal, Jazmin? \u00bfya sal\u00eds del agua, justo cuando nosotros vamos?\u00bb<\/p>\n<p>-Ah\u00ed le dije a Filo para encontrarnos ma\u00f1ana \u00bfandar\u00e1n por aqu\u00ed?<\/p>\n<p>Vini, qui\u00e9n la salud\u00f3, le asegur\u00f3 que el vendr\u00eda, y Lina, que no quer\u00eda perderse un d\u00eda de los que le quedaban para volver a Alemania, vendr\u00eda tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 42<\/p>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pastizal alrededor de la vereda hab\u00eda alcanzado su altura m\u00e1xima en el verano tapando hasta las rodillas, hab\u00eda pasado de verde a amarillo sigilosamente. No ve\u00eda a ninguna otra persona a lo largo de la vereda frente a ella.<\/p>\n<p>Las casas de Coast &amp; Beach distaban doscientos metros de la costa y ocupaban unas cuatro cuadras hasta el bosque. Los bosques, una marca verde que acompa\u00f1aba por la ruta hata la ciudad. El tr\u00e1mite de permanencia en el pa\u00eds habilitaba la gesti\u00f3n de sus cr\u00e9ditos&nbsp; para el extranjero, se sum\u00f3 al pool de compras que la invit\u00f3 a la ciudad, se baj\u00f3 de la camioneta en la avenida del centro, y dobl\u00f3 a la derecha por la calle peatonal, en esa intersecci\u00f3n pasaban y la buscaban para regresar a Coast &amp; Beach. Enero y febrero cedieron a la opci\u00f3n nueva que Jazmin hab\u00eda encarado, guard\u00f3 en su anotador lo que m\u00e1s adelante le servir\u00eda para viajar Hawaii, aprest\u00e1ndose por s\u00ed misma para lo que un presentimiento le hab\u00eda permitido entrever, concretaba las chances para entrar al mar con&nbsp; el agua m\u00e1s templada y el viento m\u00e1s fr\u00edo del invierno que pusieron escalofr\u00edos en su piel y conoci\u00f3, al aflojar la m\u00fasculatura, que en su mismo tacto se compon\u00eda un encanto femenino m\u00e1s.<\/p>\n<p>Acondicionados por el curso de las horas sin trabajo, en la rotonda enfrente al almac\u00e9n, Vini y su novia norteamericana Laura, Filo y Jazmin elogiaban el cielo depejado. el viento era una brisa y apenas media hora m\u00e1s tarde se rencontraron en la guarder\u00eda. Un deslizador blanco, uno azul, uno naranja y uno amarillo salieron de&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 43<\/p>\n<hr>\n<p>debajo del techo sin paredes, all\u00ed dej\u00f3 colgada su ropa y apoyada su mochila y enfrent\u00f3 en la transparencia del aire la visi\u00f3n de su deseo. Los levantaban las ondas, balanceaban las piernas en el agua, persegu\u00edan la cresta, atrapados en la velocidad de la rompiente surg\u00edan de la superficie poni\u00e9ndose de pie.<\/p>\n<p>-Winterrrr!-Filo remontaba desde la ola que hab\u00eda corrido<\/p>\n<p>&nbsp;La elecci\u00f3n \u00edntima de Jazmin domin\u00f3 lo que prefiguraba comprando el pasaje aereo hasta otro continente. La compa\u00f1\u00eda tambi\u00e9n le ofreci\u00f3 fletes para su canoa y sus deslizadores, cruzar\u00eda el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico con destino a Trinin, Italia. Descendi\u00f3 en Italia, se separ\u00f3 de la muchedumbre en el hall del aeropuerto y tom\u00f3 el bus para la costa a Trinin. La costa sur de este continente desesquematiz\u00f3 lo que ella sab\u00eda acerca de viajes entre ciudades. Las horas arriba de su camioneta Terri andando por llanuras, cerros, los bosques alejados que llenaban un territorio inhabitado entre las ciudades en Argentina, encuadraban en itinerarios que comenzaban en un d\u00eda&nbsp; de playa de Trinin y terminaban de noche en otra ciudad.&nbsp;<\/p>\n<p>Los acantilados del este frenteaban 100 km. de costa, ten\u00edan m\u00e1s de 20mt. de altura, una franja horizontal de yeso blanco que parec\u00eda un z\u00f3calo y una franja de vegetaci\u00f3n que en verano florec\u00eda. El refugio en una de sus playas era mantenido por los mismos aventureros que excursionaban hasta aqu\u00ed. Puri y Jazmin,&nbsp; hab\u00edan salido de Trinin, y de Sirelli, otros dos, Albo y Gaba. Metidos en sus canoas empu\u00f1aron&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 44<\/p>\n<hr>\n<p>los remos, en el muelle hab\u00edan abrochado los chalecos de flotaci\u00f3n y acomodado en las mochilas contenedores con agua potable y tubos de gas butano, el refugio los albergar\u00eda dos o tres d\u00edas. Albo entr\u00f3 al refugio y pis\u00f3 el suelo alisado, la arena se amontonaba enlos rincones.<\/p>\n<p>-Bien, entremos las provisiones. La&nbsp; vez anterior&nbsp; que vine \u00a1solo! me qued\u00e9 una semana entera.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9? \u00bfTe hab\u00edan echado de Sirelli?<\/p>\n<p>-S\u00ed, me echaron, me dijeron todos en Sirelli \u00ab\u00a1And\u00e1 a tomar fresco!\u00bb-al costado del semiarco sonri\u00f3 a sus compa\u00f1eras, Puri pas\u00f3 adelante con todo lo que pod\u00eda cargar, Gaba y Jazmin dejaron lo que llevaban y bajaron la pendiente que las separaba de la orilla del mar, miraban adonde el acantilado cortaba la playa,&nbsp; Jazmin indagaba acerca de los siguientes&nbsp; 70 km. de costa.<\/p>\n<p>-Hay m\u00e1s playas hacia el este, pero estamos al extremo de la costa navegable, hay un sistema de cuevas subacu\u00e1ticas, la universidad que costruy\u00f3 este refugio desarroll\u00f3 sus invetigaciones y luego lo abandon\u00f3.<\/p>\n<p>-Ah, y tampoco hay rutas o bajadas a esas playas.<\/p>\n<p>El toc-toc de unos palos alert\u00f3 a sus o\u00eddos distra\u00eddos en la conversaci\u00f3n, Puri estaba arrojando a la arena los soportes para un toldo, Ella gir\u00f3 su torso despeg\u00e1ndose del fondo celeste del mar y la ayud\u00f3 en el armado de la tienda.&nbsp;<\/p>\n<p>La benevolencia del clima dur\u00f3 tres d\u00edas y dos noches, en la tercer<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 45<\/p>\n<hr>\n<p>noche un viento fr\u00edo del norte trajo nubes bajas, chaparrones y descargas el\u00e9ctricas. Por la ma\u00f1ana la neblina fresca cubr\u00eda el cielo&nbsp; mientras remaban para Sirelli, el muelle se ocultaba intermitentemente para los ojos de ellos 4, vieron la ciudad de Sirelli al borde de la serran\u00eda, la corriente del cabo del Este los acerc\u00f3 hasta la orilla. Parada en el muelle, Gaba desprendi\u00f3 su mochila y sac\u00f3 una carterita con el control del arranque de la camioneta estacionada en la calle llena de charcos y sin gente, los otros cargaron equipos y canoas y subieron al veh\u00edculo. Por la tarde, Jazmin, se relaj\u00f3 del esfuerzo, los perfumes de la ducha tibia le devolvieron flexibilidad a sus m\u00fasculos, acostada entre almohadones acomodados en la cama, mir\u00f3 de esas revistas que tra\u00eda en su equipaje c\u00f3mo hab\u00eda so\u00f1ado all\u00e1 en Argentina con los acantilados y con las olas del Pac\u00edfico de Am\u00e9rica del Norte, y las senaciones que produjeron en ella estos parajes que hab\u00edan tocado el reflejo de sus sue\u00f1os. Ella se levant\u00f3 y se cambi\u00f3 de ropa, en la vereda se agit\u00f3 la refracci\u00f3n del alumbrado en el aire saturado de humedad cuando ella se puso el saco andando. El martes hab\u00eda encontrado a Poli en el mercado mientras ella hac\u00eda compras para la excursi\u00f3n el descarbada mercader\u00eda de su cami\u00f3n. \u00abel s\u00e1bado festejamos con socios, si est\u00e1s en Trinin a la vuelta de la regata, en la calle que vive Dorita&#8230;\u00bb, as\u00ed se top\u00f3 con la calle Fessi, y dobl\u00f3 a la izquierda, y en dos cuadras m\u00e1s volvi\u00f3 a doblar y cont\u00f3 hasta la cuarta casa que se distingu\u00eda porque ten\u00eda iluminadas todas las habitaciones. Los due\u00f1os de casa, los socios que ven\u00edan de otras&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 46<\/p>\n<hr>\n<p>ciudades y conocidos de Trinin charlaban trivialmenta en di\u00e1logos muy llenos de buen sentido del humor. \u00ab\u00bfTe vas o te qued\u00e1s a vivir en Trinin?\u00bb Fue la pregunta&nbsp; en com\u00fan que manten\u00eda a Jazm\u00edn hablando entre las voces de fondo que se confund\u00edan con la niebla que cerraba la casa, estaba agotada, sus ojos fulguraban mientras manten\u00eda, risue\u00f1a, la charla. Todo esto se despejar\u00eda por la ma\u00f1ana, y planear\u00eda la trayectoria por la costa al extremo oeste, si bien apuntaba a un blanco f\u00e1cil de acertar porque las ciudades se suced\u00edan en la misma ruta, le cost\u00f3 afinar la punter\u00eda mientras se desped\u00eda de sus amigos, y armar su mochila a\u00fan con el servicio de rentacasa registrado. Sali\u00f3 para Rubin a 300 kil\u00f3metros en bus. Otra vez en casa, desocu\u1e55\u00f3 su mochila y sonri\u00f3 a la ciudad desconocida al viento y al mar sin fronteras. Dos islitas cercanas al continente eran la punta de una cadena monta\u00f1osa que se adentraba en el mar emergiendo como decenas de islas inhabitadas. La actividad de Jazmin comenzaba con el trabajo, dejando un calendario de anotaciones que cubr\u00eda una agenda que atender\u00eda semanalmente. Por el ventanal en el primer piso de su departamento a 200 metros de la costa, las dos islas cosnpiraban como torres inigualables contra los edificios m\u00e1s altos. Adentro de la habitaci\u00f3n, repasando los movimientos de la cuenta de la finca, Jazmin not\u00f3 la ausencia de cr\u00e9ditos para diferentes pagos en Argentina, y que los hab\u00eda pasado para cr\u00e9ditos en el extranjero. Errores irrepetibles que en una sucesi\u00f3n de d\u00edas en medio de noches que Jazmin, incansable, hab\u00eda surcado, hab\u00edan levantado un desorden que la rutina de la<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;47<\/p>\n<hr>\n<p>administraci\u00f3n remota atendida una vez por semana detuvo. La tendencia de la costa sur de Europa la atrapaba, sacud\u00eda de un pesta\u00f1eo el enfoque de sus ojos.Jazmin abarcaba, con convicci\u00f3n y sujeta a su af\u00e1n, los sitios que escapaban al dominio urbano, abriendo en el mar el acceso a paisajes que esperaban el esfuerzo de sus brazos remando.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 de Rubin a bordo del bus, por las afueras de la ciudad, en tr\u00e1nsito, abandonaba otra temporada. El calor sucesivo de las cuatro estaciones la aline\u00f3, infrenable, y en Pascino y en Isccia montaba su hogar de meses. Como en cada ciudad y direcci\u00f3n que el servicio para turistas rentacasa la registraba, se presentar\u00eda en su departamento ingresando la clave para alojarse, sorteando los riesgos de la naturaleza en la costa salvaje bajo el cielo con compa\u00f1eros que ven\u00edan de viaje o que eran de all\u00ed, vincul\u00e1ndose con ellos en las escalas que recorr\u00eda, ir\u00eda hasta Espa\u00f1a. Al amparo de su mochila, en el hall del aeropuerto de la capital, Jazmin camin\u00f3 en diagonal al mostrador de Aeronaves Eurasi\u00e1tica.<\/p>\n<p>-Buenas trdes se\u00f1orita, apoye su credencial en el lector.<\/p>\n<p>Jazmin apoy\u00f3 su credencial en el acr\u00edlico del mostrador. La trenza floja de rulos rubios se acomod\u00f3 en su espalda al descolgarse la mochila de los hombtros. Levant\u00f3 la credencial .<\/p>\n<p>-La recepci\u00f3n de embarque est\u00e1 al final de los mostradores, buenas tardes<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;48<\/p>\n<hr>\n<p>-buenas tardes- Jazmin guardaba su credencial, la sonrisa atenta del empleado se corri\u00f3 hacia el siguiente pasajero de la fila. Ella, afirmaada en la concresi\u00f3n de sus deseos, sal\u00eda de la recepci\u00f3n y caminaba por la pasarela vallada, subi\u00f3 a la aeronave, volar\u00eda durante 5 horas a Israel.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a la ciudad de Arehea el lunes a la noche y en una semana activ\u00f3 el comando bancario remoto. Como previa al torneo de salto de altura sobre el mar, pase\u00f3 por la ciudad mediterr\u00e1nea interpretando con sus sentidos las costumbres sedentaas que hab\u00edan erigido costrucciones de pocos pisos a la par del r\u00edo Mene. El registro de su estad\u00eda en Israel era atendido en el banco y demoras en las comunicaciones entre Am\u00e9rica del Sur y Asia impacientaban a Jazmin que estaba obligada a retrotraer su ansiedad acostombrada a la Costa Sur de Europa.<\/p>\n<p>El torneo de Gandorela fue visto desde ni\u00f1a por Jazmin en la televisi\u00f3n, ella miraba impresionada la zandullida de los magos, y juzgaba, estremecida, la altura del acantilado gran\u00edtico, el salto de 2 segundos y la desaparici\u00f3n bajo el agua. La ciudad de Gandorela se le present\u00f3 desde el declive en la pendiente en una de muchas lomas muy elevadas por las que pasaba la ruta, y estaba pegada a la costa y era tapada por los acantilados e invisible desde el mar. La semana de competencia de salto Jazmin ten\u00eda su equipo de canoa y deslizadores en el patio de su departamento. Los festejos que reun\u00edan a gandorelenses y turistas, acompa\u00f1aban la competencia con conversaciones, un chico y una chica tailandeses explicaban<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 49<\/p>\n<hr>\n<p>gesticulando al m\u00e1ximo porqu\u00e9 tanto p\u00fablico ven\u00eda como ellos \u00abporque estamos muy cerca y la telecomunicaci\u00f3n es mala, no hay torneo por televisi\u00f3n\u00bb, y ella entendi\u00f3 que algunas zonas de Tailandia no ten\u00edan red de telecomunicaci\u00f3n internacional, barrera que no hab\u00eda tenido en cuenta cuando hablaban en Norteam\u00e9rica con Filo del itinerario por Asia hasta Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Los hoteles y los bares que se hab\u00edan alborotado con el paso del p\u00fablico celebrando, decantaban el aire quieto por largas horas. Jazmin llegaba caminando al bar que estaba abierto de noche. Las casas cerradas como ostras, formaban un laberinto de \u00e1ngulos rectos, de cubos que proyectaban luz. La noche y la ciudad tapaban la im\u00e1gen de la tarde y del cielo nublado, gris parejo y su reflejo en la superficie llana del mar. Hinu le motr\u00f3 su mano derecha con un vendaje, Phrek, sentado con ella en el mismo sill\u00f3n, repiti\u00f3 la advertencia del instructor.<\/p>\n<p>-\u00abtodo lo que puede pasar es doblarse un dedo de la mano o la mu\u00f1eca\u00bb<\/p>\n<p>Ellos tres e Ina que no estaba ahora en el bar, hab\u00edan hecho pr\u00e1cticas de salto juntos. \u00ab&#8230;parte del instinto nos protege, como abrir mucho los ojos al saltar o el parpadeo veloz al sumergirnos, y las pr\u00e1cticas corregir\u00e1n los movimientos adversos en el salto, como flexionar las piernas o los brazos&#8230;\u00bb. Una pr\u00e1ctica m\u00e1s y estar\u00eda lista para saltar de los treinta metros, entonces se sumergi\u00f3 haciendo la vertical hasta que la profundidad la elev\u00f3 entre burbujas para mirar al cielo y no pensar m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 50<\/p>\n<hr>\n<p>El pueblo de Anser y el de Parea, que estaban por la costa hacia el sur, y la ciudad de Angafela, constru\u00edda desde las sierras hacia el mar, le entregaron la intangible respuesta de la satisfacci\u00f3n que guiaba a Jazmin para concretar su ilusi\u00f3n y su deseo. El mar abierto del oc\u00e9ano Indico arrull\u00f3 la incertidumbre antes que la hiciera dudar. Las sociedades heterog\u00e9neas propon\u00edan la adaptaci\u00f3n en el viaje, pero en el agua los juegos y su placer&nbsp; eran iguales en Norteam\u00e9rica y en Israel. Los d\u00edas en la playa eran como una plataforma recorrida por Jazmin desde Gandorela y hasta Angofela, que limitaban con las noches fr\u00e1giles y t\u00edmidas en las cuales las reuniones&nbsp; eran el abrigo de los extranjeros que visitaban Israel . Ah\u00ed se junt\u00f3 con Ina, la chica noruega que conoc\u00eda de Gandorela, y con Ian, que quer\u00edan salir de Israel hacia Tailandia a fin de marzo. Jazmin contrat\u00f3 un contador legal en Argetina y se tom\u00f3 vacaciones de la administraci\u00f3n de la finca. Compartieron el veh\u00edculo hasta la frontera con China, una camioneta marca Ayi con dos a\u00f1os de utilidad que compraron para trasladarse con sus equipos de deslizadores y canoas , enterados de las dificultades en el servicio de transporte. Due\u00f1os de una camioneta de 4 butacas y capacidad de carga, cerraron sus departamentos en Angofela. Iban para Dao Woh, los tres ocupantes repasaban los parajes.<\/p>\n<p>-Es una bah\u00eda de aguas mansas, tendr\u00e1n que prestarme una canoa&#8230;<\/p>\n<p>Ina llevaba solo un deslizador.<\/p>\n<p>-No te preocupes, Ina, 50 km. despu\u00e9s de Dao Woh,en Kall, vuelven las olas al mar&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 51<\/p>\n<hr>\n<p>-Totalmente, \u00a1olas de 2 metros, rompiendo a 100 metros de la orilla!&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1quiero ir ah\u00ed! \u00a1Deben ser muy r\u00e1pidas!<\/p>\n<p>-&#8230;y dicen que la espuma de la rompiente se pierde en la onda acerc\u00e1ndose en la orilla<\/p>\n<p>-Muy bueno&#8230;<\/p>\n<p>-Eso escuch\u00e9, all\u00e1 en Coast &amp; Beach<\/p>\n<p>Jazmin calcul\u00f3 que sus vacaciones se extender\u00edan hasta setiembre. En octubre retom\u00f3 sus responsabilidades, sola y de a pie. Las vacaciones hab\u00edan terminado para los tres, Ina y Ian se alejaban de la costa hacia el aeropuerto viajando de regreso a sus paises y ella puso nuevamente en un flete su equipo y se subi\u00f3 al bus que cruzaba la divisi\u00f3n fronteriza y que recorr\u00eda la ruta del Gran Golfo Chino. La ruta mostraba el arco de casuarinas rodeando el mar, hasta la parte que se recortaba en la costa tapada por las construcciones de la ciudad de Pin-Lin que ,&#8217;diferente a los parajes con albergue para viajeros en los pueblos agropecuarios tailandeses, era turistica. Desde la capital de China y de ottras ciudades al norte del pa\u00eds, la ruta se llenaba de buses se repart\u00edan en la bifurcaci\u00f3n costera dirigi\u00e9ndose a Pin-Lin hacia el oeste, y Cean o Ti-Wai para el este.<\/p>\n<p>Jazmin pas\u00f3 el oto\u00f1o y el invierno en Pin-Lin y, agotados los cr\u00e9ditos de la venta de la camioneta viaj\u00f3 para Cean, endonde el deshielo en primavera bajaba de los cerros Tullen encausado y veloz al golfo, derretido en el norte y fr\u00edo hasta el mar, flu\u00eda sin freno ni descanso como en el otro golfo bajaba por los r\u00edos la lluvia de verano, pero la&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 52<\/p>\n<hr>\n<p>naturaleza salvaje all\u00e1 desnudaba los peligros y las canoas en el r\u00e1pido y Jazmin en su canoa roja no arriesgaba lo mismo que ac\u00e1 en China con el filtro de la excursi\u00f3n y el gu\u00eda. El despiste del que fue alertada en Israel y que la dej\u00f3 sin cr\u00e9ditos suficientes para el pasaje de avi\u00f3n que habr\u00eda podido comprar a Australia o a Hawaii, la enfrent\u00f3 a la posibilidad \u00fanica de pasar el verano junto a miles de turistas. Cean era un encadenamiento de barrios costeros, divididos de las playas por parques p\u00fablicos.<\/p>\n<p>La pared del patio de la recepci\u00f3n del edificio se cubri\u00f3 con deslizadores, Jazmin bajaba a la playa cruzando el parque, Jazmin se ergu\u00eda y se balanceaba apoyada en su deslizador sobre el agua, la franja de casuarinas se agrandaba, el suelo bajo del agua se elevaba y la ola ganaba velocidad, relaj\u00f3 su postura y se dej\u00f3 caer en la espuma m\u00e1s d\u00e9bil. Inicialmente ten\u00eda decidido cruzar el oc\u00e9ano, pero ahora le daba la espalda a la pared endode hab\u00eda dejado la tabla y sub\u00eda por el ascensor al piso 5. Las vacaciones laborales hab\u00edan extendido sobre su plan una raz\u00f3n que la soltaba de dudas pendientes, una intervenci\u00f3n que se present\u00f3 en su departamento como la oportunidad de ver el torneo de tenis de E.E.U.U. por transmisi\u00f3n de t.v. a tres horas del juego real. La administraci\u00f3n fijaba un per\u00edodo de 1 a\u00f1o sin ingreso de cr\u00e9dito. Retenida en el continente, rondaba la playa, el rafting en el r\u00edo era actualmente, una excursi\u00f3n que desembocaba en una r\u00eda mansa, las conversaciones dispersas con los veraneantes pocas veces cruzaban el l\u00edmite de preguntas&nbsp; como \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 verane\u00e1s en Cean?\u00bb y \u00ab\u00bfde<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 53<\/p>\n<hr>\n<p>qu\u00e9 pa\u00eds ven\u00eds?\u00bb. Acostada,Jazmin entreabri\u00f3 los p\u00e1rpados, levant\u00f3 su pecho con una fuerte inhalaci\u00f3n, llev\u00f3 una mano a lo alto como agarrando la luz del d\u00eda y, con la otra, empuj\u00f3 la s\u00e1bana destap\u00e1ndose. La l\u00f3gica imperante de los d\u00edas llanos se esparc\u00eda adelante de su mirada&nbsp; en ataduras sobre el pote de crema emulsionante y la ropa resistente al agua . Jazmin aceptaba lo cotidiano en esta ciudad tur\u00edstica. Viv\u00eda adentro de un cerco, Cean turismo anunciaba la gu\u00eda de paseos en&nbsp; el comunicador, y eso clausuraba los mimos en China para ella.<\/p>\n<p>Las horas del d\u00eda en Argentina acoplaron con las noches chinas. La producci\u00f3n de la finca entregada en el plazo dispuesto y los vencimientos cobrados impulsaron el preparativo del viaje.<\/p>\n<p>En todos los lugares que hab\u00eda habitado, ella y el mar compon\u00edan los paisajes que abrazaba en su interior, que ahora la respaldaban cuando preparaba su mochila cotempl\u00e1ndolos en la memoria como algo que le hac\u00eda falta. El cerco se extend\u00eda transformandose en el pasaje de bus combinado con esquife a Jap\u00f3n, y se borr\u00f3 de su alrededor cuando marc\u00f3 la clave de ingreso ensu hogar en Shizotsu. Descolg\u00f3 de su hombro el bolso de mano y el estuche con el comunicador, rot\u00f3 media vuelta y sobre la misma mesa tambi\u00e9n dej\u00f3 su mochila.<\/p>\n<p>El panorama mejor\u00f3 para Jazmin. Integrando enla charla con otros pasajeros lo ya escuchado sobre Jap\u00f3n, arrib\u00f3 al muelle de la ciudad de Shizotsu y tom\u00f3 el bus al hotel con el permiso del registro de turistas en la credencial.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 54<\/p>\n<hr>\n<p>Una cocina separada de las habitaciones serv\u00eda para todos los pasajeros, despu\u00e9s de la cocina, una trotadora dejaba a un lado la oficina y bajaba a la orilla del mar. El d\u00eda empezaba en la playa, cualquiera iniciaba la actividad que la marea y el viento permit\u00edan y encabezaba el grupo que lo mismo sal\u00eda de regata o corr\u00eda olas. Charlando con ellos, Jazmin, levantaba de la pesadumbre del a\u00f1o pasado. Y m\u00e1s reforz\u00f3 su buen \u00e1nimo la costa japonesa del Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>Jazmin avanzaba remando con la expedici\u00f3n al refugio del hotel Nautico de Henao. El gu\u00eda, Jei, y 10 cano\u00edstas remaron a una media de 10 nudos durante tres horas. La cabina del guadacostas y una tienda para toda la expedici\u00f3n distingu\u00edan a esta isla de las otras inhabitadas en el \u00e1rea. Ella agarr\u00f3 toallas del estante y se quit\u00f3 los lentes para el sol y los colg\u00f3 del perchero, sali\u00f3 de la ducha cambiada con una remera y un pantal\u00f3n celestes.<\/p>\n<p>La luz el\u00e9ctrica enfocaba la mesa en el patio, por 6 noches se juntaron all\u00ed y atendieron a los planteos de Jei que derivar\u00edan en la salida de cada d\u00eda. Jazmin apoyaba la taza de caf\u00e9 mientras distintas opiniones de qu\u00e9 hacer dividieron a los que iban a la playa Estrellas y Ostras y quienes buceaban. La claridad total del cielo levant\u00f3 la voz de la fauna, ella arremolin\u00f3 el aire con su brazo derecho tateando la luz que entraba por el toldo, toc\u00f3 la textura de la manta, destap\u00f3 el torso, relajada de cualquier exgencia.<\/p>\n<p>Jazmin se calz\u00f3 los lentes para el sol que llevaba colgando del cuello, la costa daba una vuelta y los dej\u00f3 a ella, Millen y Allei caminando para el campamento en direcci\u00f3n al oeste, hab\u00edan vencido las<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;55<\/p>\n<hr>\n<p>dificutades antepuestas para pasar una jornada de playa. La visera de la gorra tapaba la mayor parte de su cara, se descubri\u00f3 en el refugio. Los extranjeros conocidos en Shizotsu, Fuji y en Henao que conflu\u00edan en esta expedici\u00f3n hasta las islas, intercalaron d\u00edas de trekking, snorkel y buceo. Ella progresaba en su viaje, su perfil encajaba en la costa de Jap\u00f3n y articulaba en esa naturaleza la confianza del medio dominado por su destreza. Ella encolumnaba sobre estos logros los sentimientos que lanzaba en el di\u00e1logo con los dem\u00e1s y que ca\u00edan sin contestaci\u00f3n, y solo Akiko, en Henao, le hab\u00eda respondido y la hab\u00eda elevado. Jei, el gu\u00eda, les daba indicaciones al grupo, navegaban para Henao. Ella estiraba los brazos adelante y atr\u00e1s salpicando con la punta del remo el agua que brillaba fugazmente en el aire.<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 56<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;1&nbsp; &nbsp; Me voy de ciudad Atl\u00e1ntica Melian enfrent\u00f3 al hombre que recibir\u00eda su tarjeta de acompa\u00f1ante, el la dej\u00f3 caer por el buz\u00f3n, el brazo mec\u00e1nico de la barrera se levant\u00f3 y ella sigui\u00f3 hacia adentro del sal\u00f3n de reuniones donde festejaban el ingreso de estudiantes a la universidad de ciudad Atl\u00e1ntica. 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